La delegación santandereana destacó en Bogotá con figuras como Alana Monteiro, Samuel Morales y Jerónimo Camacho, consolidando al departamento como potencia emergente del deporte.

Alana Monteiro Sarmiento, una niña de apenas ocho años nacida en Bucaramanga, protagonizó una de las historias más sorprendentes del reciente Ranking Nacional de Esgrima, realizado entre el 9 y el 13 de octubre en Bogotá.
Con menos de dos meses de entrenamiento, la pequeña debutó en la Copa Nacional Élite Infantil, evento clasificatorio para integrar la Selección Colombia, y se llevó tres medallas: oro en la categoría M9, plata en M11 (enfrentando a rivales mayores) y bronce en la modalidad de parejas junto a Guadalupe Bueno.
“¡Ay, no, profe, yo vengo por la de oro!”, fue la frase con la que Alana marcó el tono de su participación, convertida hoy en el símbolo de su hazaña.

Lo que para muchos era solo una experiencia de aprendizaje terminó siendo una demostración de talento natural y de temple competitivo. Alana, que cumplió 8 años el pasado 28 de septiembre, demostró que la pasión puede más que el tiempo de entrenamiento.
Santander, potencia emergente en la esgrima
La actuación de Alana se suma a un brillante desempeño colectivo de la Liga de Esgrima de Santander, que cosechó 13 medallas de las 48 disputadas en total: 3 de oro, 5 de plata y 6 de bronce.
El presidente de la liga, Miguel Ángel Arévalo, destacó los logros de la delegación y subrayó el potencial de los deportistas regionales. “En Santander hay muchísimo talento”, recalcó.

Entre los resultados más destacados figuran:
- Samuel Morales, triple medallista de Bogotá, número uno del ranking nacional y campeón suramericano.
- Jerónimo Camacho, número uno del ranking nacional en su categoría M9.
- Guadalupe Bueno, número tres de Colombia y medallista de bronce en Bogotá, quien también subió al podio junto a Alana en parejas.
- María José Ardila, bronce en el ranking nacional.
- Miguel Ángel Arévalo, campeón sub-35 y medalla de oro.
- Valeria Suárez, de 16 años, la mejor de Colombia en su categoría en la modalidad de espada, con dos participaciones en Copas del Mundo.
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El futuro de una promesa
A pesar de su corta edad, Alana Monteiro ya es considerada una de las promesas más jóvenes de la esgrima colombiana. Su historia, una mezcla de inocencia, determinación y talento puro, ha inspirado a sus compañeros y entrenadores.
Para la Liga de Santander, este logro no solo es motivo de orgullo, sino un llamado a fortalecer el apoyo al deporte base. Porque, como lo demuestra Alana, el carácter de un campeón puede nacer incluso antes de aprender a blandir la espada.














