El ente de control advirtió que el Gobierno deberá ajustar el gasto, sin afectar la prestación de los servicios públicos esenciales.

Mediante una comunicación, la Contraloría precisó que, ante el déficit fiscal, el Estado debe realizar un recorte presupuestal y ajustar el gasto programado para el 2026.
“El Gobierno tendría alternativas como realizar operaciones para el manejo de la deuda, identificar ajustes de gastos en contratación y otros componentes operativos, y priorizar iniciativas de alto impacto”, indicó.
La Contraloría además señala que es fundamental que los recortes presupuestales se realicen respetando los servicios públicos esenciales.
Cabe recalcar que los gastos del Gobierno para el año 2026 ascienden a $546,9 billones, mientras que su presupuesto aprobado llega a $530,7 billones.
Además, llama la atención que la distribución del presupuesto se concentra en un 65,5 % en gastos de funcionamiento ($358,1 billones), y el restante se destina a inversión y pago de la deuda.
Finalmente, el ente de control advirtió que en este 2025, al corte del 15 de diciembre, se presenta solo una ejecución del 79,9 %.

















