Los tabacaleros la provincia de García Rovira, que tienen sus siembras en uno de los epicentros productivos del país, marcharon ayer contra la reforma tributaria.

Publicado por: REDACCIÓN AGROPECUARIA
De acuerdo con el cultivador Pedro Jesús Varón Castellanos, en la reforma tributaria que hace tránsito en el Congreso de la República, se pretende grabar aún más el impuesto al consumo.
“Al desmenuzar los efectos de esa medida, los grandes perjudicados somos los campesinos que vivimos de la siembra de esa hoja y que en Santander es adelantado por la economía campesina, la de minifundio”, agregó.
Según Marcelino Hernández, está es la primera de las protestas, pero añadió que vendrán muchas más y si se “tiene que ir hasta Bogotá, pues iremos, porque acá los estamos defendiendo es el sustento de nuestra familia”, sostuvo.
Los campesinos de esa región le solicitaron al Gobierno Departamental apersonarse de la situación, pues la base de la subsistencia de la economía campesina en Santander se llama tabaco y fríjol.
Fuerte aumento
Según Heliodoro Campos Castillo, gerente de Fedetabaco, una cajetilla paga por impuesto al consumo $636. La nueva reforma tributaria pretende subirle otros $600 en tres años; es decir, $200 anuales.
Campos Castillo dijo que esa situación conllevará a dos situaciones sustanciales y ambas recaen sobre la subsistencia de los campesinos: aumento de contrabando y menos áreas de siembra.
“La situación es muy gris para el campesinado”, dijo.















