El presidente de la junta de Fenalco Sur de Santander, Édgar Orlando Lesmez, llamó la atención, por medio de una fotografía, sobre la posible afectación ambiental del río Chicamocha por el incremento de la extracción de arena.

Publicado por: Dayanna Marcela Verjel Carrascal
Lesmez publicó en su cuenta de Twitter una imagen que tomó desde el teleférico de Panachi, en donde se observa una extensa área intervenida para explotar material de construcción, justo en la orilla del río.
La foto la acompañó con el texto: “Así luce el Río Chicamocha, cientos de volquetas transitan diariamente extrayendo arena desde Pescadero hacia Bucaramanga, aparte de la altísima congestión vehicular preocupa cómo luce hoy nuestro hilo de oro”.
Ante la denuncia sobre la posible afectación del río, la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, decidió abrir una investigación preliminar.
Los títulos mineros autorizados por la Agencia Nacional de Minería para extraer material como arena, grava y piedra en el río Chicamocha.
El director de la corporación, Hecney Alexcevith Acosta, señaló que el lunes y el martes de esta semana integrantes de la subdirección ambiental realizaron una visita ocular sobre la zona para validar los títulos mineros. Asimismo, señaló que a la fecha “de lo que nosotros podemos dar fe, es que los títulos mineros de esa zona están debidamente soportados” y que para tener más claridad de las denuncias se hace necesario una inspección técnica.
Esta última fue llevada a cabo por personal de la entidad junto con delegados de la Procuraduría ayer jueves 12 de marzo, con el fin de corroborar si la extracción de arena se está haciendo dentro del área de intervención autorizada por la CAS. Los resultados de dicha inspección serán publicados en los próximos días.
Según conoció Vanguardia, en la zona del río Chicamocha existen nueve títulos mineros autorizados por la Agencia Nacional de Minería. Esto quiere decir que sí hay empresas que cuentan con autorización para la extracción de materiales de construcción como arena, grava y piedras sobre el afluente.

La CAS informó que durante la diligencia se verificó la legalidad de la actividad y la aplicación de los métodos de explotación aprobados por la Agencia Nacional de Minería y autorizados por la corporación.
Además, la Procuraduría delegada para asuntos ambientales revisó previamente a la visita, los títulos mineros del área ante la ANM y posteriormente los planes de manejo aprobados por la CAS.
Vigilancia y control
En cuanto al seguimiento y control, el director de la CAS explicó que al inicio de cada año se le hace un requerimiento a los dueños de los títulos mineros para evaluar las actividades que desarrollan. De igual forma, se evalúa el cumplimiento del plan de compensación que deben ejecutar.
“Las empresas tienen que hacer actividades de compensación en las zonas de recarga hídrica y reforestar los puntos en los que están trabajando”, comentó.
Asimismo, manifestó que en algunos casos las empresas licenciadas también deben pagar unas tasas ambientales, que son usadas para la adquisición de predios en zonas de recarga hídrica y el mantenimiento de las reforestaciones realizadas.















