En 15 años de trabajo, la principal línea de teleférico turístico, que opera en Santander, no ha tenido emergencias de gravedad. A diario se realizan inspecciones a las 39 cabinas de este sistema de transporte.

Publicado por: Redacción L R
Las dos líneas de teleférico que operan en Santander tienen un riguroso mantenimiento, regido por la normatividad europea, que garantiza la seguridad de los usuarios. Este dato toma importancia a raíz de la emergencia registrada ayer en el Metro Cable de Medellín. Una de las cabinas cayó en una plazoleta. Las autoridades reportaron una persona muerta y 21 heridas.
En el caso de Santander también existe este medio de transporte, aunque con fines turísticos. Por fortuna, en los años de operación no se han presentado situaciones que lamentar.
Son dos las líneas de teleférico que han operado desde 2009 en el caso del Parque Nacional del Chicamocha, Panachi, ubicado sobre la vía Bogotá - San Gil; y desde 2015 para el caso del Parque Cerro del Santísimo, en Floridablanca.
En caso de la línea de Panachi moviliza entre 2.500 y 3.000 personas en temporada alta, mientras que en temporada baja mueve cerca de 1.000 personas. Actualmente, el teleférico de Panachi cuenta con 39 cabinas, y una en mantenimiento, el del Santísimo 26 cabinas y una de mantenimiento.
De acuerdo con la Corporación Santandereana de Cultura y Turismo Sostenible, Corsant, los teleféricos de cada parque tienen, por separado, un coordinador y su equipo de trabajo que son los operarios de la citada Corporación.
Sobre el cuidado de estas líneas de teleférico, Corsant explicó a Vanguardia que son varios los tipos de mantenimiento que se realizan a esta infraestructura. De acuerdo con esa entidad, diariamente se realizan inspecciones a las líneas de teleférico antes de entrar a operación.
“Hay varios tipos de mantenimiento, los que se programan directamente con el fabricante que en el caso de nuestros teleféricos son europeos y por lo tanto los mantenimientos se realizan regidos bajo la normatividad europea de cables aéreos. Hay inspecciones anuales, semestrales y bimensuales. Nuestro personal de los teleféricos también realiza inspecciones semanales y diarias realizando inspecciones para garantizar la seguridad de los usuarios”, dijeron desde Corsant.
En ese sentido, los mantenimientos mencionados, según la entidad citada, cumplen con certificaciones V1 y normatividad europea.
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“Nunca hemos tenido ningún tipo de emergencia que haya puesto en riesgo la seguridad de los turistas”, resaltaron desde la mencionada entidad.
Ante uno de los acontecimientos que se pueden presentar por bajones o cortes en el servicio de energía, los mecanismos de la línea de teleférico permiten que minutos después el sistema vuelva a arrancar.
“En algunas ocasiones cuando hay un corte o bajón de energía se detiene el sistema pero se prende la planta eléctrica para que el sistema vuelva a operar. Esto tarda cinco minutos mientras el sistema arranca nuevamente y se realiza la inspección del sistema”, señalaron desde Corsant.
Uno de los hechos más habituales en el caso de Panachi son los fuertes vientos que se presentan en el Cañón del Chicamocha. Para mitigar el riesgo, los operadores del teleférico disminuyen la velocidad de funcionamiento con un sistema que permite el monitoreo de toda la situación.
“El teleférico de Panachi opera con una velocidad entre 3 a 6 metros por segundo. Cuando hay fuertes vientos que esto por lo general es después de las 2:00 p.m. se disminuye la velocidad del sistema, esto hace que por ejemplo en temporada alta haya más fila de usuarios en el teleférico porque la velocidad del sistema en horas de la tarde es más lenta”, sintetizaron desde Corsant.













