El nuevo presidente de la USO, Martín Ravelo Ravelo, habló sobre fracking, el futuro de la industria petrolera en el país y algunas de las misiones que tendrá al frente del sindicato petrolero más relevante de Colombia.

Hace unos días, Martín Ravelo Ravelo tomó las riendas de la presidencia de la Unión Sindical Obrera, USO, el principal sindicato petrolero del país.
Este santandereano, con una trayectoria cercana a las tres décadas en la industria petrolera, tendrá a cargo liderar esa organización que ha sido clave en la discusión de temas nacionales en el sector de hidrocarburos.
En diálogo con Vanguardia, Ravelo Ravelo se refirió a la tarea de Cesar Loza, ahora expresidente de la USO y futuro miembro de la junta directiva de Ecopetrol. Ravelo advirtió que se dará continuidad a las labores que adelantaba Loza.
El directivo sindical habló de los proyectos de fracking, la visión que tiene el sindicato sobre el negocio tradicional de Ecopetrol (petróleo y gas) y recordó que se mantiene la defensa por la inversión que hizo la estatal petrolera en la cuenca del Permian, en Estados Unidos.
Ravelo ratificó que la USO pide al Gobierno Nacional reanudar los pilotos de fracking en el Magdalena Medio. El directivo de la USO propone que, a la par, se haga un ‘piloto social’ para la transformación social y económica a favor de las comunidades de esa zona.
Preguntas y respuestas
¿Cuál va a ser su postura frente al fracking y el negocio tradicional de petróleo y gas de Ecopetrol?
Nosotros hemos venido en un proceso arduo de transformación del sindicato. Eso se ha evidenciado en las posturas que la organización ha venido asumiendo en defensa de la soberanía energética, la defensa de la industria, el empleo petrolero, el negocio tradicional de petróleo y gas, y la defensa de Ecopetrol como el patrimonio público más importante que tenemos los colombianos.
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Esas son las líneas que César (Loza) desarrolló y lo que le he dicho a mis compañeros del sindicato en todo el país es que vamos a construir sobre lo construido. Es decir, esa política continúa y no vamos a desistir de seguir avanzando en ese propósito superior.

¿Qué sigue en la discusión interna de la USO sobre el fracking?
El año pasado se dio un plenario sindical en donde congregamos a la inmensa mayoría de los dirigentes de todo el país. Ahí emitimos una resolución que fue de público conocimiento y, entre otros temas, elevamos una solicitud formal al Gobierno Nacional para la realización de los pilotos de fracking que están aplazados en el Magdalena Medio. Estamos convencidos que solo a través de la técnica y la ciencia se puede demostrar con esos pilotos cuáles son los impactos que la tecnología de no convencionales le puede ocasionar al medioambiente y a las comunidades.
Nosotros hemos sido acuciosos, hemos investigado los resultados de esos desarrollos en países como Estados Unidos o Argentina, con el yacimiento no convencional Vaca Muerta.

Creemos que con Ecopetrol, que es una empresa que ejecuta las mejores prácticas y tenemos grandes expertos técnicos, podemos desarrollar esos pilotos (de fracking)

Lo que nos arroje como conclusión será el derrotero para que el país defina si vamos o no a desarrollar esa riqueza que tenemos en subsuelo, especialmente en el Magdalena Medio.
¿Se mantendrá la postura de oponerse a la venta del Permian?
Cuando el presidente de la USO habla no lo hace la persona, habla la institución. Así como lo hizo César Loza, y estoy seguro que lo va a hacer desde su nueva responsabilidad, lo hará este servidor.
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Seremos defensores de los activos de Ecopetrol y, sobre todo, de la enajenación o venta de aquellos activos que le propinen a nuestra empresa impactos financieros, técnicos o de producción que terminen afectando la estabilidad de la empresa. El caso del Permian es uno de ellos. No es una posición caprichosa de la USO. Nosotros tenemos nuestros asesores y ellos nos han decantado en el debate financiero y técnico que sustraer esas reservas a Ecopetrol y esos miles de barriles de producción sería garrafal: impactaría directamente la estabilidad de la empresa. El impacto generaría un grave daño sobre la estabilidad de los empleos y los derechos de los trabajadores.

¿Cuál va a ser el papel de la USO en ese acercamiento con las comunidades para el desarrollo de pilotos de fracking?
Nosotros visionamos que el desarrollo de un proyecto de las proporciones de los yacimientos no convencionales debe servir para que también se haga un piloto de carácter social. Queremos que las comunidades realmente sientan que el desarrollo de esos proyectos, que son importantes para todo el país, significan una transformación socioeconómica para la zona donde originalmente se ejecutan. Eso se hace con diálogo social anticipado, con la escucha abierta de las comunidades y de los propios trabajadores, que en su mayoría son locales.
Somos unos convencidos de que con la experiencia que tenemos desde el sindicato, Ecopetrol y desde las comunidades, podemos, a través del diálogo constructivo y productivo, establecer unos acuerdos que nos permitan ejecutar los proyectos de manera tranquila sin anormalidad, pero que los impactos positivos se observen en las comunidades de entorno y en los trabajadores.
Este año es electoral, ¿cuáles son las líneas rojas para ustedes?
La situación geopolítica mundial nuevamente ubica a los combustibles fósiles en la cúspide de la pirámide.
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Ese es el ojo del debate en el mundo y eso significa que dentro de la matriz energética mundial los combustibles fósiles, por muchos años más, seguirán siendo los protagonistas. Eso nos obliga a nosotros en el país a hablar de energía y combustibles fósiles.
Significa que en esta coyuntura tan importante para los colombianos este año, como la elección de Congreso, todos los que aspiren a un cargo público no van a poder eludir ese tema central de debate.
Candidato que se respete tendrá que hablar de energía y, por supuesto, estaremos muy atentos. Porque si bien institucionalmente la USO no ha definido apoyos de carácter electoral, sí hemos considerado que al decidir nos inclinaremos de manera contundente por aquellos que plantean los postulados de la USO: Uno, la seguridad y soberanía energética de nuestro país. Dos, la defensa de la industria petrolera en su negocio tradicional de petróleo y gas. Tres, la defensa y el fortalecimiento de Ecopetrol como el patrimonio público más importante de los colombianos. Cuatro, que Ecopetrol lidere la transición energética, pero una transición energética justa, sistemática y responsable que también identifique una transición socioeconómica de las regiones productoras. Quinto, la defensa del empleo petrolero. Sexto, la reivindicación de los derechos de los trabajadores y trabajadoras petroleras en el país.

Es decir, para la USO, es indispensable que el país retome la exploración de nuevos pozos...
Ineludiblemente porque el orden geopolítico mundial está dando la preponderancia a los combustibles fósiles. Para tener soberanía y seguridad energética debemos producir la energía que consumimos.
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La energía más costosa es la que no se produce y nosotros tenemos posibilidades de producirla, eso no lo podemos negar. Esa es una exigencia que nosotros le hacemos al gobierno nacional.
¿Cómo ve usted el panorama de producción petrolera de Santander y qué papel juega el proyecto de Línea Base de Calidad de Combustibles?
El proyecto de Línea Base de Calidad de Combustibles es un requerimiento legal para que podamos ofrecer al país gasolina en mejores estándares de calidad ambiental.
Es fruto de la suma de voluntades de nuestra organización sindical y la administración de Ecopetrol, en cabeza de su propia junta directiva. Es un proyecto que estaba engavetado, pero a través del ejercicio conjunto logramos desempolvarlo y hoy ese proyecto es una realidad en beneficio del país, especialmente de Barrancabermeja por los impactos de la inversión y de nuestra refinería, que es la más importante del país.
Para nadie es un secreto que, a pesar de las inmensas inversiones en materia de exploración que se han hecho en los últimos diez años, Ecopetrol no ha tenido éxito en esa campaña. No hemos vuelto a encontrar un ‘gigante’ que nos garantice las cargas a las refinerías, el suministro de gas a las refinerías, las industrias, al consumo domiciliario y a la movilidad.
Nosotros lo que proponemos es, por supuesto, que se implementen nuevas y mejores tecnologías en los campos maduros que nos permitan incrementar el factor de recobro: tenemos grandes oportunidades. Estamos convencidos que si lo que queremos es garantizar el impulso de Ecopetrol como la empresa productora de gas y petróleo, si queremos garantizar en el corto tiempo la seguridad y la soberanía energética del país, queremos minimizar los impactos para la economía nuestra de la importación de gasolina y gas.
En los yacimientos no convencionales tenemos una gran oportunidad porque, según las estimaciones, las reservas que están allí depositadas son inmensas y lograrían satisfacer la demanda nacional e incluso generar excedentes para exportación según el caso.

Mucho se ha especulado sobre la tecnología de fracking, pero lo que nosotros tenemos es que las emisiones de CO2, por ejemplo, en un yacimiento no convencional son inmensamente menores que lo que está sucediendo hoy con las emisiones de CO2 en los pozos convencionales.
Nosotros hoy tenemos costos de levantamiento promedio entre los US$ 12 y los US$13 por barril en Ecopetrol, y las experiencias internacionales nos han arrojado que en los yacimientos no convencionales, los costos de levantamiento no superan los US$6. Tenemos grandes posibilidades para el país y para la economía.
















