Líderes del sector privado expresaron su disposición a apoyar puntos clave de la reforma laboral como los recargos nocturnos y dominicales, pero advierten sobre el impacto en pequeñas empresas y reclaman un enfoque progresivo y concertado.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Luego de que el Congreso rechazara la consulta popular y resucitara el proyecto de reforma laboral, los empresarios colombianos han manifestado su voluntad de sumarse al debate, pero con propuestas concretas y advertencias claras.
Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), anunció a través de su cuenta en X y en entrevista con El Tiempo, que el sector privado está dispuesto a apoyar cambios sensibles en la jornada laboral.
Entre ellos, el pago del recargo nocturno desde las 7:00 p.m. y el reconocimiento del 100% en el pago por trabajo en domingos y festivos. Lea también: Colombia acumula 12 años de déficit comercial a pesar de sus tratados internacionales
Sin embargo, Mac Master también planteó la necesidad de establecer un trato especial para ciertos sectores de la economía que podrían verse más afectados por estos ajustes, como los pequeños comercios, restaurantes, hoteles, y empresas de vigilancia. “Sabemos que para muchos empresarios este sería un esfuerzo enorme, pero creemos que es posible avanzar si se hace con responsabilidad y diálogo”, afirmó.
Llamado a una reforma con visión integral
De acuerdo.
— Jaime Alberto Cabal (@JaimeA_Cabal) May 17, 2025
Que el Congreso haya negado una consulta engañosa y costosa, no puede servir de excusa y premio de consolacion para apoyar, como si fuera una transacción, una reforma laboral que el mismo a Congreso ha archivado dos veces.
El proyecto no puede ser bueno ahora y malo… https://t.co/H9FTEhr6Q2
Desde diferentes gremios económicos se reiteró la importancia de que la reforma no se convierta en una carga insostenible para las micro y pequeñas empresas. Lea también: Lujo en tiempos de inflación: cómo la comida se convirtió en símbolo de estatus
Rodolfo Correa, presidente de Acopi, propuso que los cambios se implementen de forma gradual durante un periodo de tres años. Según él, esta transición permitiría que las empresas se adapten sin afectar el empleo ni la sostenibilidad financiera.
Por su parte, Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, advirtió que de no considerarse las realidades del comercio y los servicios, podrían perderse hasta 450.000 empleos. “No se puede sacrificar a las tiendas, panaderías o cafeterías que trabajan en las noches y fines de semanas. Tampoco a restaurantes, bares, hoteles o empresas de transporte y seguridad. No se trata de asustar, se trata de ser justos”, puntualizó.
El empresario también hizo énfasis en que, si bien es necesario mejorar las condiciones laborales, la reforma propuesta no enfrenta uno de los problemas más graves del mercado laboral colombiano: la informalidad. “Hay millones de trabajadores sin derechos, y esta reforma poco hace por ellos. Es una deuda que no podemos seguir ignorando”, subrayó Mac Master.
Publicidad
El Gobierno insiste en defender su propuesta
Leo a @BruceMacMaster y al impresentable @EfrainCepeda alegando que ahora si se debe discutir y concertar la reforma laboral resucitada. Les recuerdo: llevamos dos años discutiendo y concertando. El articulado que salió de Cámara de Representantes y fue archivado sin discutirlo…
— Antonio Sanguino (@AntonioSanguino) May 19, 2025
Desde el Ejecutivo, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, reaccionó con críticas a los congresistas que habían hundido la reforma en la Comisión Séptima del Senado y celebró su regreso a la agenda legislativa.
También destacó la realización de Cabildos Populares en distintas regiones del país como respaldo ciudadano al proyecto.
El Consejo Gremial Nacional, presidido por Camilo Sánchez, reiteró que están dispuestos a apoyar el trámite democrático de la reforma, siempre y cuando se tenga en cuenta un análisis técnico riguroso. Lea también: Labubu, la nueva cara del capitalismo creativo chino que conquista Occidente
“La reforma debe construirse con acuerdos y con base en la realidad de los empleadores y trabajadores formales”, señaló el CGN en un comunicado.
Lo que está claro es que el debate ya no gira solo en torno a las posturas del Gobierno y la oposición, sino que también pone en el centro del diálogo a empresarios y trabajadores que buscan soluciones reales, viables y sostenibles.
*Con información El Colombiano















