Ligia María Del Carmen García León, representante de Santander, es una de las finalistas al Premio Cafam a la Mujer 2025. Con más de 50 años dedicados a la gestión cultural, social y ambiental en San Gil.

Publicado por: Redacción Tendencias
Ligia María Del Carmen García León mujer ha tejido con pasos de danza y manos generosas el alma de un pueblo. Su nombre es la fuerza femenina de Santander que, al ritmo de su vida, transforma comunidades. Lea también: María José Uribe: el swing de los grandes sueños: El legado de la golfista en el deporte
Este jueves 6 de marzo, el telón del Teatro Cafam se abrirá, y con él, la esperanza de cientos de historias que vibran al compás de mujeres que han hecho del servicio su razón de ser. Será la edición número 36 del Premio Cafam a la Mujer, una ceremonia donde se revelarán las obras que, desde cada rincón de Colombia, iluminan los caminos más oscuros con el brillo del compromiso social.
Fueron más de 200 sueños convertidos en proyectos los que aspiraron a este reconocimiento. Entre ellos, 31 obras sociales lograron un lugar especial. Cada una, liderada por mujeres que no solo alzaron la voz, sino que tejieron redes, unieron corazones y transformaron realidades. Mujeres con todas las letras. Mujeres cuya grandeza no cabe en una sola palabra.

Bailar con armonía por la vida
De todas esas voces, resuena con fuerza y ternura la de Ligia García León. Con su lema “Bailar con armonía por la vida”, ha dedicado más de medio siglo, 25 años, a la gestión cultural, ambiental y social en San Gil y en toda Colombia. Fundadora del Ballet Folclórico Suaty, Ligia no solo ha enseñado pasos de danza, sino que ha elevado el alma de quienes han encontrado en el arte un refugio, un motivo y un camino. Lea también: Nora Loza: una vida forjada en cuero, creatividad y compromiso
Suaty es mucho más que un ballet. Es un abrazo para quienes han sentido el frío de la exclusión, un escenario donde la diversidad brilla con luz propia, un espacio donde el turismo cultural se entrelaza con el cuidado amoroso del medio ambiente. Cada año, más de mil personas encuentran ahí no solo un lugar, sino un propósito. Porque cada paso que enseña Ligia es un paso hacia la inclusión, hacia un tejido social fortalecido, hacia una comunidad que se sabe valiosa.
Ligia cuenta su historia sin grandes pretensiones, con la sencillez de quien ha entendido que el verdadero reconocimiento se halla en las sonrisas que deja a su paso: “Soy miembro del Club Rotario de San Gil. Hace tres años, el club conoció mi trayectoria y decidió postularme. No lo esperaba. Toda mi vida he trabajado no por recibir reconocimientos, sino para entregar a la comunidad mi cariño, mi afecto, mi mano amiga. Todo lo que puedo dar, lo decidí desde niña. Porque cuando se entrega el corazón, el aplauso más grande es la transformación que florece en otros”, dice.
Su postulación al Premio Cafam a la Mujer fue casi un accidente del destino. El Club Rotario, al reconocer su labor desinteresada, la impulsó a participar. Sus documentos viajaron a Medellín, donde el distrito 4271 del Club Rotario nacional le otorgó un reconocimiento. De allí, el camino la condujo a una entrevista final, y, con la sencillez que la caracteriza, Ligia pasó.

Mujeres con todas las letras
El Premio Cafam a la Mujer 2025 se inspira en Mujeres con Todas las Letras, porque su grandeza es inabarcable. Y Ligia encarna esa idea con cada paso, cada palabra, cada gesto. Mujeres que, como ella, han decidido que la verdadera transformación empieza en lo pequeño: un abrazo, una oración, una danza.
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Este 6 de marzo, a partir de las 8:30 a.m., el Teatro Cafam será el escenario donde se celebre esta fuerza femenina. El evento, que se transmitirá vía streaming, será un canto a las historias que se tejen en silencio, pero que resuenan con fuerza en cada rincón del país.
Ligia María Del Carmen García León ya ha ganado. No un título, no un trofeo. Ha ganado el respeto, el cariño y la admiración de quienes han visto en ella un faro. Porque su vida es una coreografía de entrega, donde cada movimiento ha construido un legado: el de una mujer que decidió bailar en armonía con la vida… y, en el proceso, enseñó a otros a hacerlo también.














