La artista bumanguesa María Mercedes Sánchez llevará sus “altares contemporáneos” al Grand Palais de París: del 12 al 15 de febrero participará en Comparaisons 2026 con “La Virgen de la arepa”, “Llámame” y “Amour Pur”.

Publicado por: Redacción Cultural
París volverá a abrir sus puertas a una de las vitrinas más singulares del arte contemporáneo europeo. Del 12 al 15 de febrero de 2026, el Grand Palais, ese gigante de hierro y vidrio que ha visto desfilar exposiciones, ferias y grandes gestos culturales de la capital francesa, acogerá una nueva edición del Salon Comparaisons, un evento que propone mirar el arte como conversación: una suma de tendencias, sensibilidades y lenguajes que se rozan, se comparan y se contradicen en un mismo espacio.
En esa constelación internacional estará Colombia, representada por la artista visual María Mercedes Sánchez, bumanguesa y residente en Bogotá, quien integrará el grupo de América Latina, uno de los colectivos curatoriales que organizan la muestra a partir de afinidades estéticas, culturales o conceptuales. Comparaisons, fiel a su espíritu fundacional, se presenta como un salón “de pluralidad viva”, donde conviven desde búsquedas clásicas hasta apuestas más vanguardistas, y que en 2026 destaca la conmemoración de seis décadas de historia.
Sánchez llega a París con tres piezas: “La Virgen de la arepa”, “Llámame” y “Amour Pur”. Obras distintas, pero atravesadas por una misma operación: reconfigurar lo sagrado desde lo doméstico porque la devoción, ese impulso humano de creer, pedir, agradecer o guardar un ritual, pudiera brotar también de lo popular, lo afectivo y lo aparentemente trivial.

Su propuesta se mueve en el terreno de los altares contemporáneos. No altares solemnes, sino construcciones que mezclan collage, ensamble y estructuras luminosas, con una estética que no le teme al kitsch, ni al objeto popular, ni al guiño cultural. En el centro aparece la luz, neón y LED, como un recurso simbólico: no sólo ilumina, sino que “activa” la obra, la convierte en un punto de atracción, casi en un pequeño escenario de contemplación íntima.
Más que ilustrar una fe específica, sus piezas invitan a una pregunta que toca el nervio del ritual: ¿cuándo un objeto deja de ser un objeto y se vuelve símbolo? La artista lo plantea desde el concepto del souvenir entendido como memoria y resignificación: “También viene de la necesidad del Souvenir (del francés recordar) y lo uso para preguntar… ¿cuándo un objeto se vuelve sagrado? ¿En qué momento se resignifica y opera como un objeto de fe, y un ícono doméstico. La espiritualidad al alcance de todos”.
En ese horizonte, “La Virgen de la arepa” funciona como un emblema de identidad: reúne lo devocional con un elemento profundamente cotidiano, cercano, colombiano. La arepa, comida, tradición, gesto familiar, se transforma en un signo capaz de condensar pertenencias, afectos y memoria cultural. “Llámame” y “Amour Pur” orbitan alrededor de la misma tensión: el deseo de comunicación, el lenguaje del afecto, la necesidad humana de creer en algo, aunque sea en la promesa de una llamada, en la persistencia del amor, en el brillo de un ícono doméstico.

Comparaisons: un salón que se organiza como diálogo
Fundado en 1954, Comparaisons se distingue por su estructura curatorial: no organiza la exposición por jerarquías tradicionales, sino por grupos artísticos que dialogan desde contextos y sensibilidades distintas. La edición 2026 vuelve a insistir en esa apuesta: un encuentro pensado como lugar de descubrimiento y convergencia, donde la obra circula, se discute y se encuentra con públicos diversos, en un marco exigente y estructurado.
La participación de América Latina propone una mirada contemporánea sobre las prácticas artísticas de la región en un escenario que, por su historia, conecta tradición y experimentación. La jefatura del grupo está a cargo de Malena Santillana, curadora y expositora del salón, en una organización que reivindica su carácter de evento concebido “por artistas para el público”, sin intermediación de galerías, fiel al espíritu original del encuentro.
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Para la artista bumanguesa, estar en París implica más que una vitrina: es la posibilidad de entrar en diálogo con otras escenas y otras formas de mirar. “Participar en Comparaisons 2026 y exponer en el Grand Palais representa una importante oportunidad para compartir mi trabajo en diálogo con otras miradas contemporáneas de América Latina y del mundo”, puntualiza.
María Mercedes Sánchez, nacida en Bucaramanga y residente en Bogotá, se formó inicialmente en Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de La Sabana y luego amplió su formación en pintura y producción artística. Su recorrido académico y profesional se ha construido entre Colombia y México, integrando estudios en producción y montaje de exposiciones, gestión de proyectos artísticos, historia del arte y curaduría. En los últimos años ha consolidado una práctica sostenida con presencia en exposiciones individuales y colectivas en Colombia, y su obra ha sido seleccionada para eventos internacionales, incluida la Primera bienal de artistas colombianos en España y ahora Comparaisons 2026 en París.















