¿Por qué leer la Biblia? Porque ella es inspirada por Dios, porque nos sirve para madurar espiritualmente, porque es una guía para la vida y, sobre todo, porque nos indica qué debemos hacer y cómo comportarnos.

En estos tiempos modernos, dominados por las redes sociales y la tecnología, donde la información se transmite en segundos a través de dispositivos digitales, es reconfortante saber que los mensajes espirituales de las Sagradas Escrituras siguen más presentes que nunca.
Usted, yo y todos podemos escoger entre más de 2.400 versiones de la Biblia y en varios idiomas en nuestros computadores, teléfonos o tabletas; incluso con la disponibilidad de audios y videos.
Es valioso saber que podemos marcar nuestros versículos favoritos, hacer imágenes que podemos compartir, y agregar pasajes bíblicos a notas públicas o privadas.
Sin embargo, por muy digitales que sean nuestras épocas, los mensajes siguen evidenciando la Palabra del Creador y ellos nunca dejan de ser revitalizadores.

Echando un vistazo al pasado, sabemos que los papiros fueron soportes para la escritura, convirtiéndose, según los expertos, en las primeras cartas modernas.
Y existen unas cartas que se han perpetuado a lo largo de la historia y que hoy se leen en todo el planeta. Nos referimos, de manera precisa, a las aproximadamente 1.200 páginas escritas en diversos idiomas y traducidas de antiguos manuscritos.
Los hombres que redactaron los diferentes libros de ese sagrado texto aseguran haber oído la voz de Dios mientras escribían, transcribiendo de manera textual y exacta lo que Él les decía. Moisés fue el primer escritor, seguido por otros sabios que dejaron plasmada la palabra divina.
Seamos creyentes o no, nadie puede dudar que las enseñanzas contenidas en las líneas de la Biblia no sólo son extraordinarias, sino que también retratan la importancia de los valores y del legado y de los dictados de Dios.
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En cada versículo, en cada página, podemos encontrar la guía y la sabiduría del Creador. Es maravilloso saber que, en estos tiempos, llenos de plataformas digitales, la Biblia no es vista sólo como un libro más; sino que también es un faro espiritual que ilumina el camino de quienes buscamos el consuelo en las palabras del Creador.
¿Por qué es clave leer las Sagradas Escrituras, sin llegar al fanatismo? Porque entre sus líneas aprendemos valiosas lecciones; porque en ellas hay palabras de Jesús que nos alimentan el alma; porque los escritos nos inspiran y nos brindan ánimo; porque nos ayudan a incrementar nuestra fe e incluso porque nos dan luces en medio de la incertidumbre.
Así como los antiguos escribas dedicaron sus vidas a preservar la Palabra de Dios, más allá de las herramientas tecnológicas hoy sabemos que la esencia espiritual y la verdad divina permanecen inmutables.
La importancia de las Sagradas Escrituras también reina ‘on line’, ofreciéndonos mensajes eternos de amor, de esperanza y de salvación. ¡Gracias a Dios!
BREVES ESPIRITUALES

El tiempo es lento cuando usted espera; rápido, cuando va tarde; cruel, cuando está triste; corto, cuando es feliz; interminable, cuando sufre; y hermoso, cuando está enamorado. Total: el tiempo está determinado por sus sentimientos.

Defiéndase, sin vengarse; y perdone, sin guardar rencores o remordimientos. Jamás permita que su corazón sea un recipiente de chismes, de basura o de odios. También procure que sus relaciones sean limpias y leales.
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Démosle gracias a Dios por permitir que el Sol nos irradie y nos abrigue en cada amanecer: porque Él hace que el cielo se nos pinte de azul y porque nos bendice. Jesús siempre nos da la oportunidad de aprovechar las 24 horas del día.

Extienda su mano e invoque la ayuda de Dios, sobre todo en las situaciones difíciles. El Creador sabe, más que nadie, cuáles son sus afugias y batallas y conoce exactamente lo que realmente es bueno para usted.
¡CUÉNTENOS SU CASO!

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo, sobre todo en estos tiempos. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:
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Testimonio: “Comencé un proyecto que, desde mi perspectiva, es el camino correcto. Pero, luego del primer paso dado, me da miedo que me encuentre con obstáculos y que pueda fracasar. Lo he leído y me gustaría que me diera un consejo. Gracias”.
Respuesta: Su actitud para afrontar lo que viene marcará una gran diferencia entre el éxito o el fracaso. Se lo digo porque, mantener una perspectiva positiva será clave, sobre todo a la hora de enfrentar las posibles situaciones complicadas de dicho proceso.
No se trata de ignorar las dificultades, sino de reconocerlas y de enfrentarlas con la convicción de que tiene la capacidad de superarlas. Esta mentalidad le permitirá ver cada obstáculo como una oportunidad de crecimiento y de aprendizaje.
Usted mismo dice que siente que está “en el camino correcto”; así las cosas, confíe en su intuición. Tenga claro que le irá bien y llénese de buena vibra. Y cuando algún imprevisto surja, enfréntelo con valentía.
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Téngase fe pues, con ella, tendrá la fuerza necesaria para persistir y alcanzar su noble propósito. Eso sí, invóquele a Dios sabiduría para saber dar los pasos precisos y además solicítele su bendición.
Aprecie cada pequeña victoria que tenga en el proyecto, ya que eso le hará reconocer el progreso que tenga, a medida que pase el tiempo.
Procure estar enfocado en el aspecto positivo de su ‘día a día’. Cada paso que dé, por pequeño que él sea, será un motivo valioso para celebrar.
Ojo: Ser positivo es una decisión, no una imposición. Cada día enfrentará situaciones que pueden desafiarlo, pero al decidir conscientemente ver lo bueno y creer en el éxito de su proyecto, transformará para bien su propia realidad. ¡Hágame caso!















