Espiritualidad
Viernes 25 de julio de 2025 - 04:00 PM

Reflexión espiritual: ¿Qué hacer cuando todo parece perdido?

Por difícil que sea el caos que enfrenta, no durará para siempre. La vida se mueve en ciclos y, aunque ahora se sienta atrapado, llegará el momento en que las cosas mejoren.

Reflexión del día.
Reflexión del día.

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A veces, todo parece estar enredado. Se siente como si nada saliera bien, como si el mundo entero se pusiera en contra.

¿Se ha sentido así? Aunque no lo crea, hoy en día eso es más común de lo que cualquiera podría imaginar. El estrés, causado por el trabajo, los problemas económicos y situaciones inesperadas, hace que el ‘fantasma’ de la negatividad nos invada.

No obstante ese diagnóstico, permítame decirle que en esos momentos en los que la impulsividad nos posee, actuamos sin pensar, tomamos decisiones desde la rabia y, peor aún, buscamos salidas rápidas que solo complican más las cosas.

Le confieso que, en más de una ocasión, yo mismo he cedido ante ese impulso. Y también, desde la experiencia, puedo decir que cuando lo he hecho, todo se me ha vuelto aún más confuso.

Por eso elegí escribir sobre este tema. Porque si uno se detiene, respira hondo y observa con calma, puede notar algo que antes no estaba claro: la vida sigue ofreciendo oportunidades, incluso en medio del caos.

Pensar antes de actuar es más que un consejo; es una herramienta poderosa, la mejor estrategia en medio de un momento gris.

No se trata de quedarse quieto, sino de avanzar con sentido, con claridad. Porque cuando se controlan los impulsos, se pueden tomar decisiones que realmente sirvan, que abran caminos y no los cierren.

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A veces, por ir de afán, se pierde lo que ya estaba al alcance de la mano. Y no es que la vida se ponga en contra: muchas veces somos nosotros mismos los que, por no ordenar la cabeza, dejamos pasar lo que más necesitábamos.

Hay quienes piensan en irse, en cambiarlo todo, en comenzar de cero en otro lugar. Y está bien querer mejorar. Pero también es justo preguntarse: ¿ya vi todo lo que tengo a mi alrededor? ¿Ya valoré las pequeñas cosas que sí están funcionando?

Porque a veces, lo que se necesita no es un nuevo sitio, sino una nueva mirada. Como dicen los psicólogos: otro enfoque, un cambio de perspectiva. El aire fresco también se encuentra aquí, si uno se da el permiso de respirar profundo y mirar con más serenidad.

¿Por qué somos tan impulsivos?
¿Por qué somos tan impulsivos?

La verdad es que las circunstancias actuales, por difíciles que parezcan, pueden estar llenas de posibilidades. Pero para verlas hay que hacer una pausa, ordenar las ideas y dejar de ver el mundo solo desde lo negativo. No se trata de negar el dolor, sino de no dejar que sea lo único que se vea.

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No puede cambiar todo lo que sucede, pero sí cómo responde. Y esa respuesta puede ser el primer paso hacia una recuperación.

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Sana reflexión

Cuando se actúa con cabeza fría, incluso el dolor puede convertirse en impulso para algo bueno. Se gana perspectiva, se toman mejores decisiones, se cuida lo que ya se ha construido y se valoran más los pasos que vienen.

Uno aprende que no todo lo perdido es una tragedia y que no todo lo nuevo es garantía de mejora. Hay un equilibrio en la espera, en la reflexión, en saber cuándo avanzar y cuándo quedarse un momento más.

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Así que, si alguna vez siente que el mundo pesa demasiado, no se deje arrastrar por el impulso. Respire. Mire a su alrededor. Ordene su mente. Es posible que ahí, justo ahí, encuentre las respuestas que ha estado buscando.

Inquietud del día

¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo lectrónico: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.
¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo lectrónico: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá.

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. Veamos el caso de hoy:

¿Tristeza o depresión?
¿Tristeza o depresión?

Testimonio: “Me da vergüenza reconocerlo, pero por momentos me desmorono y me siento triste. Sé que es por situaciones difíciles por las que he atravesado en los últimos meses. Me gustaría que me diera algunos consejos para salir de esta situación”.

Respuesta: Aunque en su carta no me ofrece mayores detalles sobre los momentos que ha atravesado, debo intuir que ese ‘bajonazo’ sería relativamente normal. ¿Sabe algo? A mí también suele ocurrirme eso en determinadas circunstancias. Sentirse desanimado, sin energía o con la motivación en pausa es, en cierta medida, una reacción humana frente a las dificultades. No hay vergüenza alguna en reconocerlo.

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La vida, con toda su complejidad, nos conduce por caminos empinados y no siempre contamos con la fuerza inmediata para seguir ascendiendo.

Sin embargo, conviene recordar que no todo malestar emocional es pasajero, y es fundamental prestar atención a lo que se experimenta. Lo que pretendo decirle es que los sentimientos de tristeza pueden aparecer y desaparecer con rapidez, pero cuando se está deprimido, estos sentimientos negativos persisten de forma obstinada. Es posible que se trate del inicio de un trastorno depresivo, y lo más recomendable es no darle ventaja.

¿Por qué se siente triste?
¿Por qué se siente triste?

En ese sentido, no está de más revisar bien la situación y procurar la asesoría de un profesional de la salud. El tiempo, la intensidad y la repercusión de estos bajonazos en su estilo de vida son señales de que algo no está bien y requiere atención especializada. Además, siempre es valioso contar con un espacio donde ser escuchado y valorado a tiempo.

Cuidarse es un acto de valentía. No lo olvide: incluso los días más nublados terminan cediendo ante la luz. Pídale a Dios que le conceda la claridad necesaria para actuar.

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Breves reflexiones

Saber agradecer
Saber agradecer

Usted no es feliz cuando lo logra todo, sino cuando agradece incluso lo poco. La verdadera felicidad no proviene de alcanzar todos los objetivos o acumular grandes logros, sino de valorar y agradecer lo que ya se tiene, por pequeño que sea. Aprenda a encontrar alegría en lo cotidiano y en lo simple.

Mensaje bíblico
Mensaje bíblico

¡Esfuércense y sean valientes! No tengan temor ni se atemoricen por nada ni por nadie que pretenda robarles la paz. Porque el Señor va a su lado y Él no lo abandonará ni mucho menos lo desamparará. Siga adelante, con la frente en alto, procurando hacer lo correcto y desistiendo de cualquier intención de tirar la toalla.

Eso de escudriñar.
Eso de escudriñar.

“El que revisa lo que no debe, se entera de lo que no quiere”. Quien se mete en asuntos ajenos o privados corre el riesgo de encontrar información dolorosa, incómoda o que preferiría no haber sabido. En otras palabras, curiosear donde no corresponde puede traer consecuencias inesperadas.

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