Para el actor, la comedia es como la música, si no se es exacto, no funciona, porque aunque parece sencillo, es un trabajo de detalle y exactitud.

Publicado por: YENNY RODRIGUEZ BARAJAS
Alvarito Junior es el hijo de Don Álvaro Rodríguez y el personaje que interpreta el actor Walter Luengas en la nueva película de Juan Camilo Pinzón y Chris Gude, producida por Dago García, ‘Uno al año no hace daño 2’, una puesta en escena que rescata los valores de la familia, la amistad, la unión, solidaridad y el amor. En esta segunda entrega, el trago es protagonista de muchas de las historias que se desarrollan porque, según parece, Colombia es un país de bebedores que, mezclado con la alegría, nos hace especialmente particulares.
Walter Luengas, Eíbar Gutiérrez, Manuel Sarmiento, Waldo Urrego, Aida Morales y Katherine Porto hacen parte del elenco de la película colombiana que se estrena el próximo 25 de diciembre y que promete hacer reír el doble a los colombianos.
Hablamos con uno de los actores principales, Walter Luengas, quien describe a Alvarito Junior, su personaje. como el típico hijo ‘bombril’, quien a sus 35 años aún vive con sus padres.
“Es un personaje que en apariencia física se ve muy rudo por su tamaño y barba, pero quien es muy tierno, noble y ama a su familia. Es uno de los personajes más bonitos que he hecho”, afirmó Luengas a Vanguardia Liberal.
Para el actor la comedia es como la música y si no se es exacto, pues no funciona. La base de la comedia se logra con la formación. Porque aunque parece sencillo, es un trabajo de detalle y exactitud.
“Lo más complicado en la construcción de un personaje como Alvarito es encontrar detalles que lo identifiquen y lo hagan único y especial”, comentó Walter, para quien el talento es un músculo que debe ejercitarse a diario para que no se oxide.
Cuando le preguntamos qué tanto se parece Alvarito a Walter, dijo que se parece en la relación con su familia (para quien es su eje central) y el sentido del humor frente a las cámaras y lejos de ellas.
“Contrario a lo que se piensa, grabar una comedia no es todo risas, hay momentos de tensión, cansancio, pero el equipo de actores es muy profesional y nos adaptábamos a las situaciones y adversidades”, dijo.
Para Walter el cine es el espacio en el que se siente más cómodo. Es un género que requiere mucho profesionalismo y calidad actoral.
“Para una escena de dos minutos se requieren miles de tomas, hasta que queda perfecto, es más agotador, pero el resultado es más satisfactorio”, puntualizó.














