Permitir encuentros clandestinos con alguien que otra vez le está ‘moviendo el piso’ puede parecer, algunas veces, excitante, chévere y hasta alocado pero, quizá, esta situación también reviva sentimientos que puedan ilusionarlo de nuevo con esa persona. Evalúe qué tanto vale la pena y si verdaderamente está dispuesto a asumir los ‘costos emocionales’ de este tipo de relación.

Publicado por: ANGÉLICA MARÍA MORENO M
Era un sábado y cuando ya llegaba la noche, *Alejandra recibió una llamada de quien era su pareja hasta hace algunos meses.
Ella, extrañada con la llamada de su ex novio, pues había tenido una dolorosa ruptura con él por diferencias varias, contestó ajena al ofrecimiento que él le iba a hacer.
Luego de un saludo pacífico y amable por parte de ambos, cosa que no ocurría en medio de sus constantes peleas cuando eran pareja, él decidió invitarla a salir por su cumpleaños (fecha que había pasado hace dos semanas). Ella, ‘ni corta ni perezosa’ y en medio de ese ‘desparche’ de sábado, accedió, y en una hora exacta estuvo lista con su mejor ‘pinta’, su cabello muy arreglado, perfumada y con un maquillaje no muy fuerte para “no exagerar” en la ocasión.
A ella le parecía mentira volverlo a ver luego de tanto tiempo, así que tenía que estar radiante y ¡no era para menos! Ese rostro entristecido que se había ganado luego de varios trasnochos pensando en él, no podía hacerse evidente en esta cita.
A las nueve y cuarto sonó su celular. Ella agarró sus llaves, se despidió de su familia y corrió al primer piso para abrirle la puerta a él. Pero vaya sorpresa, cuando contestó él le dijo: “Sal a la esquina de la cuadra”. Sin entenderlo, *Alejandra lo hizo y al cuestionarlo, él simplemente dijo que no quería tener contacto con nadie de su familia o amigos para evitar interrogantes o comentarios sobre su ruptura y, ahora, su posterior encuentro.
Aunque a ella esa petición la molestó, la aceptó… y no sólo en ésta, si no en muchas de las salidas que tuvo de ahí en adelante con él y en que, fuera a comer o a cine, terminaban en peleas por sus ya irreconciliables diferencias.
*Alejandra sentía que esa ‘relación’ no iba para ningún lado, en cambio su corazón sí iba camino a lastimarse. Lo que empezó como algo casual para ella, de nuevo se convirtió en una ilusión. Él simplemente no quería salir de ese ‘anonimato social’.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Lina María Acevedo Prada
Psicóloga Universidad Pontificia Bolivariana - candidata a Máster en Neuropsicología de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla (España)
-¿Qué significa que una persona me diga que me quiere ver pero a escondidas?
Pueden ser varias cosas las que refleja este caso, entre ellas, que el que está evitando ser visto quiere obviar el conflicto con quienes rodean a la pareja o ex pareja en este caso, bien sean familiares o amigos. No quiere estar dando explicaciones de nada con respecto a este nuevo encuentro.
Otra lectura que podemos hacer de este caso, es que esta persona que busca esconderse no quiere asumir un compromiso y el hecho de ocultarse es una forma de evadirlo.
Si fuera porque algo impide realmente que las dos personas se encuentren, puede existir el caso en que se vea lo prohibido como algo atractivo.
Pero si alguien no me quiere ver en público, definitivamente no quiere una relación seria.
-¿Por qué se busca al ‘ex’ para este ‘jueguito’?
Es mucho más ‘cómodo’ buscar esos encuentros con la persona que ya se estuvo algún día y si aún está disponible, pues es alguien con el que ya hubo más conocimiento.
-¿Qué debo entender de esta persona?
Que no es una persona estable emocionalmente. Para el caso de los hombres, tal vez puede ser el ‘don Juan’ que no está buscando un compromiso y que siente que puede reafirmar ese machismo o reafirmarse él antes de verla a ella con amor.
-Puede ser una persona también insegura, que no quiere mostrar sus sentimientos reales y que quiere evitar mostrarlos.
-También puede ser alguien con miedo a ser lastimado, entonces que asume la posición de: “prefiero lastimar al otro antes de lastimarme a mí. Entonces me le mido a esto pero sin compromiso”.
-¿Qué tan estables son este tipo de relaciones?
Claramente es más factible que terminen mal, porque el hecho de que quiera estar escondiéndose arroja el perfil de una persona que no va a querer comprometerse. Aunque esté solo o sola, puede que no esté buscando una relación.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Flor Ángela Ortiz Pajón
Sicóloga Clínica La Riviera
Hay que partir del hecho que ninguna relación que esté bajo el anonimato y el no reconocimiento, inicialmente en pareja y después social, no llegará a un feliz término.
-Qué debo pensar o hacer si:
1- Decido verme a escondidas, me estoy volviendo a ‘encarretar’, pero veo que él quiere sólo una amistad:
Lo mejor es apartarse. Una relación debe tener intereses mutuos, así que si no hay consenso frente a lo que se quiere, que en este caso sería no seguir a escondidas, lo mejor es retirarse. Quien me esconde sólo me está viendo con los ‘ojos de la amistad’ y sin querer un compromiso, y yo sí me puedo confundir.
2- Si siento que puede nacer algo más, pero yo no quiero por miedo o porque no me interesa, ¿qué debo dejar claro?
Nosotros los seres humanos tenemos códigos y con ellos nos comunicamos y eso hace parte del lenguaje no verbal. A través de mis comportamientos, señas, expresiones, de mi voz, etc. la otra persona puede entender si me interesa o no.
Yo me puedo encontrar con él a escondidas, pero aclarándole, de manera asertiva, que no va a pasar de un bonito encuentro y ya. Pero esto hay que dejarlo claro desde el principio.
3- No me parece esta situación. ¿Cómo hacerle ver eso a quien me propone ese tipo de relación sin generar, por esto, una enemistad?
Hemos podido encontrarnos a escondidas, podemos haber tenido distintos tipos de acercamiento, besos, caricias, relaciones sexuales, etc., pero eso no representa un compromiso. Puede que yo esté verificando o confrontando mis sentimientos, pero me di cuenta que no funciona. Ahora, como estamos hablando de una persona que fue especial en mi vida, podríamos volvernos a acercar, pero si me doy cuenta que definitivamente no funciona, la comunicación es fundamental para decirle que no es lo que quiero.
4- Si insisto en verlo a escondidas porque me gusta, pero cada vez que lo hacemos todo termina en una pelea por esa misma incertidumbre:
Tengo dos opciones: o me quedo o me voy, pero si me quedo tengo que aceptar la situación y entender por qué me quedo. Si mi decisión es continuar, debo tener claro que no es una relación estable, que esa persona no está haciendo un proyecto de vida a mi lado, que es alguien que, quizá, nunca me va a dar el lugar que corresponde en su vida, ni ante la sociedad. Si asumo esos ‘costos’ bien, si no tengo la capacidad, debo retirarme.
PARA LOS QUE QUIEREN ESCONDERSE...
-No busquen emociones o revivan el pasado cuando no tienen ningún interés en una relación seria y formal.
-Piensen en que no pueden hacerle daño a una persona sólo por cumplir un capricho o el deseo de pasar un buen rato.
-Tengan en cuenta el daño emocional que le causan a la otra persona.
*Nombre cambiado por petición de la fuente.
LISTA
Los posibles perfiles de una persona que se esconde:
1 Lo asume como algo “chévere”, entonces para qué muestra su lado más sensible o reconoce sus emociones. Si no lo hace, pues evita el compromiso.
2 Lo hace por ‘aventurar’, entonces puede ser la típica persona que busca reafirmar, a través de sus conquistas, su propio ego, y que igual es alguien inseguro porque no muestra sus emociones.
3 No le interesa si pasan a otro nivel esos encuentros fortuitos, lo que refleja una inmadurez emocional. Puede ser una persona que actúe desde su ‘niño interno’. Todos lo tenemos y en algún momento nos lleva a actuar de manera intuitiva o a hacer cosas para cumplir nuestros caprichos. En este caso, quien se esconde, en ningún momento quiere comprometerse, pero sí ve a su ‘reconquista’ como un antojo que reafirma su ego, que puede estar muy ‘machucado’, así que la única forma de sentir esa seguridad es con sus conquistas.
4 La persona que busca al otro a escondidas puede tener una dependencia sexual o emocional y quiere satisfacerla con egoísmo. Son personas egocéntricas. Les interesa estar buscando al otro para resolver sólo su necesidad, mas no porque realmente quieran a esa persona. Saben que se van a ir y aún así lo hacen. No van a pensar en el bienestar del otro.













