La pérdida del cónyuge es devastadora. Para una recuperación se recomienda que los miembros de la familia estén presentes y acompañando al afectado en este duelo.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ
Dicen que perder a la pareja es sentir que se va la mitad del corazón, se pierde la media naranja, las ilusiones acaban, dando paso a un desasosiego que solo los que lo viven pueden entenderlo.
Y no es para menos, pues quien partió fue el ser amado, la pareja y el cómplice durante muchos años.
Esto es un proceso largo, de paciencia y acompañamiento de las personas que están alrededor. Hay quienes aseguran que no existe un límite en la duración del duelo, no se puede forzar a la viuda a reprimir sus sentimientos, esto no quiere decir que dentro de este acompañamiento no se busque hacer actividades en las que se distraigan y en las que se le muestre que la vida continúa así él no esté, pero recuerde que como se dijo al principio, es un proceso y en algunos casos será más prolongado que en otros.
Si está viviendo este momento, tenga en cuenta que ella no solo los necesitará los primeros días, sino que posteriormente, y seguramente durante muchos meses, requerirá que comprenda sus sentimientos.
Esto no quiere decir que ahora asuma roles que no están en usted ni que desplace sus proyectos de vida, o a su esposo e hijos, busque un equilibrio en el que pueda estar pendiente de ella y continuar. Enséñele que debe seguir adelante.
La hija casada, división de tiempo
Cuando una mujer se convierte en una viuda lidia con su propio dolor, se siente sola, por ello es necesario que los hijos brinden un acompañamiento, no obstante, como lo señala Cielo Quintero, “no se debe olvidar que cada uno tiene sus responsabilidades, debe continuar con su vida, sin abandonar a la mamá. Hay que buscar un equilibrio, compartir los tiempos y las obligaciones dentro de un sano equilibrio”.
“Ante esta situación el hogar queda desecho, por lo tanto todo debe ser concertado, la madre y los hijos deben hablar sobre quién va a sumir los gastos económicos, si mamá tiene quebrantos de salud acordar quién se hará cargo de ella; la idea es que cada uno tenga una obligación, además cada mes hacer encuentros para evaluar si pudo cumplir con las responsabilidades o realizar cambios si es necesario”, afirma Quintero.
Además, el experto en sicología Juan Gabriel Sánchez señala que la función de la hija es colaborarle a su progenitora, acompañarla, ofrecerle cariño y amor, “pero debe mantener sus espacios y momentos para estar con su esposo e hijos, no desplazar o priorizar el tiempo solo para la mamá, y la madre debe respetar eso”.
Cómo ayudarla - Escúchela. Seguramente durante muchos días querrá hablar de su marido, de su muerte. Bríndele un hombro para llorar y escuchar. - Ofrézcale su ayuda. No espere a que ella lo busque a usted, esté ahí para lo que necesite, recuerde que tras la muerte de alguien se deben realizar diligencias legales. - Manténgase en contacto. Es posible que algunos días no quiera recibir llamadas, no quiera ver a nadie, esta actitud es comprensible, déjele mensajes diciéndole que estará allí cuando los necesite. - No la juzgue, cada persona lleva su duelo de manera diferente. Ella puede tener altibajos durante las etapas del duelo. - No le ponga tiempo límite a su dolor, dele todo el tiempo necesario para llorar, hablar de su pérdida o estar sola. - No le diga cómo hacerle frente el dolor, esté junto a ella para apoyarla, no para solucionar su dolor.
La muerte de un cónyuge no es sólo un momento de tristeza, es una transición. La mujer se siente sola y acongojada, y en ocasiones ve a su hijo mayor varón como el jefe de casa.
Como explica la sicóloga Cielo Quintero esto es un error, “él no es el hombre de la casa, no tiene que asumir el rol de marido ni de papá de sus hermanos, debe acompañarla, siempre y cuando sea un paradigma, un ejemplo a seguir y un cumplidor de las normas”.
Asimismo lo afirma el sicólogo Juan Gabriel Sánchez: “debe tener claridad de que su hijo no ocupará el lugar del padre. Esto tiene dos causas perjudiciales, la primera, la madre perderá la autoridad, y la segunda, a futuro se crea una carga de dependencia por parte de la mamá que no le permitirá al hijo continuar con su vida”.
“La mamá debe aceptar que su pareja no está, que transitoriamente tendrá una etapa crítica y el hijo seguirá su rumbo. Ante la falta del cónyuge, la mamá debe asumir sus responsabilidades emocionales y económicas, en ningún momento debe perder las riendas de casa. La directriz principal es que la mamá tenga el mando de todo en casa”, puntualiza Quintero.
Juan Gabriel Sánchez
Sicólogo
¿Qué puede hacer la familia para ayudar a su mamá que ha enviudado?
Es un proceso complejo, un duelo que debe hacer la esposa que ha enviudado y también la familia entera. Se debe dar fortaleza a la mamá, demostrarle que puede ocupar ese nuevo papel en casa, que continuarán las normas y leyes. Ella (la viuda) tiene que demostrar que es capaz, que tiene las condiciones para hacerlo, no es recargarla sino darle el papel que le corresponde.
¿Qué apoyo deben brindarles los hijos?
Los hijos tienen que ser proveedores de afecto, cariño y amor, sin convertirse en los herederos de las responsabilidades del papá. Los hijos grandes no deben dejarla sola con las tareas de casa, ayudarla pero no confundir su rol, no porque papá no está el hijo será el jefe de la casa o la hija quedará a cargo de las tareas laborales. Hay que tener las cosas claras desde el comienzo, que todos sean conscientes quién pone las condiciones y las tareas en casa, no permitir que se confunda porque se estaría perdiendo la autoridad y hasta la familia.
Cielo Quintero
Experta sicología clínica y de la salud
¿Cuánto tiempo es lo normal que dure el duelo por la pérdida de la pareja?
Lo normal es que el duele dure de un año a año y medio. Si a partir de los dos años la persona tiene vida en el recuerdo del pasado y a veces tratándola como si estuviera vivo, significa que ese duelo se volvió crónico y se convierte en un duelo patológico. Lo normal es que a partir del año la persona acepté su nuevo estado de vida, que asuma la vida sola. Si tiene hijos, que la acompañen, pero que ella acepte sus responsabilidades económicas, afectivas y su vida social, y no se olvide de las que personas que están alrededor, a las que también debe atender y amar.
¿En el caso de los hijos, cómo ayudar a su madre a superarlo?
Los hijos deben demostrarle amor a la mamá, apoyo incondicional y estar con ella. Hay veces que las madres que pierden a su pareja, más cuando hay dependencia, quieren acaparar a los hijos y esto no debe ser así, cada uno tiene responsabilidades, mostrarle que la vida continúa y cada uno tiene responsabilidades.
¿Qué responsabilidades morales deben tener los hijos con su madre?
Ante todo la responsabilidad afectiva, apoyo y amor, escucharle lo qué siente, piensa, percibe de la realidad, de la situación; es una responsabilidad estar acompañándola, si hay nietos llevárselos, estar pendiente de la sucesión, cómo enfrentar la situación, si hay hijos extramatrimoniales, cómo será la repartición y hacerle ver que esa situación tiene que enfrentarse.
Elvira Vera Sánchez
Sicóloga
“El acompañamiento que los hijos le realicen al duelo que inicia su progenitora es importante para la elaboración del mismo y mitigar el tiempo de dolor que produce la pérdida de su pareja.
Nada se debe hacer con presión e imposición, los hijos e hijas deben ayudar a su progenitora, buscando que ella pueda superar su pérdida sin sentirse presionados, ni dejar sus obligaciones tanto personales como laborales. Ayudarla a que inicie una búsqueda de crecimiento emocional y de descubrimiento de ella, capacidades y aptitudes para que de esta forma se sienta segura y reincorporada en la sociedad y no una carga para sus seres queridos.
Ayudarla a que busque actividades placenteras y de descubrimiento continuo, el que asista a consulta terapéutica y de esta forma se dé una orientación permanente para el manejo del duelo y de lo que va a realizar de ahora en adelante para su vida”.















