Así como ocurre en el mundo animal, algunas personas tienden a ser territoriales con sus emociones. ¿Es cuestión de apegos? ¿De inseguridad? ¿De miedo? Expertos opinan.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Con la mano en el corazón pregúntese: ¿Alguna vez ha sido territorial con su pareja? ¿Le ha dicho a una amiga “ese territorio fue mío primero y ahí no debes entrar”? ¿Desde el mismo lugar de trabajo, marca territorio con su puesto, con su función diaria?
¿En alguna oportunidad ha sido regionalista? ¿Si alguien tiene una idiosincrasia diferente a la suya, no le da el puesto en su empresa? ¿Solo hace negocios con las personas de su región?
Cuidado. Puede estar marcando territorios, llevado solo por el egoismo. En un mundo cada vez más globalizado no se ven bien actos de xenofobia.
¿Avanzamos en otros campos y nos quedamos siendo territoriales, tal y como lo hacen los animales, respecto a nuestras emociones?
De lo que se trata es de evaluar qué se esconde detrás de ese comportamiento y qué deja en usted.
El tema de la pareja
Hay canciones que dejan en evidencia esa territorialidad. La cantante Paulina Rubio lo plasmó en su tema “Mío”, cuando afirmaba que era “una leona en celo dispuesta a luchar”. Y la socióloga Paloma Bahamón lo afirma con una composición llanera que habla de ser capaz de enfrentar cualquier cosa hasta a una tigra mariposa por defender lo que a ella le pertenece, es decir, su hombre.
Explica Paloma Bahamón, que en el tema de pareja se ve, sobre todo en la mujer, porque piensa que no tiene autonomía y que ella se identifica solo cuando tiene un hombre al lado. Por eso lo cuida.
Esa pauta cultural, ese sistema de creencias, hace que su construcción femenina dependa del otro. Si no, no es tan mujer. “Lo cuido porque de llegar a perderlo dejo de ser sujeto”, enfatiza Bahamón.
Por eso resalta la labor de los psicólogos que han empezado a hacer un trabajo de inteligencia emocional, para que las personas suelten todo tipo de apegos, de adicciones y de miedos, acabando con conceptos basados en pensamientos como “sin ti no podré vivir jamás”, que se escucha hasta en los boleros.
Paloma Bahamón
Socióloga
Así como ocurre con los animales, ¿los hombres y mujeres también somos territoriales? Pienso que desde una perspectiva muy inconsciente somos territoriales. No es que tengamos el concepto claro de territorialidad pero es más un comportamiento instintivo, es un asunto aprendido pero no consciente. Una canción llanera ‘Vecina’, de Fabiana Ochoa, lo explica y tiene mucho que ver con justificar lo que se hace con la actitud animal. Un concepto de “con lo mío no se meta” o letras como “por tratar de proteger a mi marido soy capaz de cualquier cosa... de enfrentar a una tigra mariposa”. Las personas justifican sus actos, por así decirlo, en esa naturaleza. Por eso dicen: ¡con lo mío soy celosa! Las canciones populares, los refranes, y la misma transmisión oral lo evidencian.
Ana Juliana Becerra Psicóloga
La territorialidad se puede ver desde el espacio físico, desde la posición en un grupo, o se puede definir también con el tema de la propiedad privada, creer que las personas o cosas son mías.
Se está distorsionando la realidad cuando veo en cualquier ser humano un peligro para mi posición.
En ese momento se convierte en paranoia: Por ejemplo, me van a quitar el puesto, voy a perder lo que quiero, lo que amo.
Cuando las personas empiezan a identificarse solo por su estatus o por su puesto, o por su pareja, están dejando que factores externos los validen y se alejan de su ser.
Quien vive en paranoia está angustiado.















