Algunos lo llaman madurez, pero lo cierto es que la pareja que usted buscaba a los 20 años es muy distinta a la que busca ahora si tiene 30, 40 ó 50 años.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
A los 20 años usted solo quería bailar, conocer, vivir nuevas experiencias. Por eso entre sus criterios buscaba una pareja que se ajustara a ese deseo en la vida. Así que una persona sociable, divertida y que se hiciera notar era parte de su criterio.
A los 30 quizás ese filtro cambió. Una persona con un concepto de familia, con todo el impulso para seguir con un proyecto de vida prometedor pudo ser ese gran “sexappeal”.
A los 40 muchos pudieron elegir algo de brillantez, éxito, una persona con una carrera sólida y con madurez a la hora de establecer relaciones emocionales.
Quizá en esta etapa usted, o la otra persona, ya hubiesen pasado por relaciones emocionales con tropiezos, muchos corazones rotos, improvisaciones y lo que menos quisieron fue repetir esos patrones.
Perfiles según la edad
Explica la sicóloga Paola Marcela Rodríguez:
1 De la adolescencia a los 20 años: Se busca una persona afín no solo con la edad. Prima lo externo. Las relaciones generalmente están basadas en las emociones a flor de piel. Se busca en la otra persona suplir necesidades internas como por ejemplo llenar un vacío emocional debido a la falta de un padre o de una madre. Se busca con gustos similares o se interesa por una persona con la cual se pueda tener un escape de la realidad, si en el hogar se viven relaciones muy tensionante. No se busca tanto una compañía sino alguien con quien se pueda tener relaciones íntimas o una persona que pueda llenar un vacío emocional.
2 De los 20 a los 40: En la etapa de la adultez temprana se busca como pareja una persona que le dé estabilidad a la vida en general. Aunque lo externo es importante también se tiene en cuenta cómo se relaciona la persona con otras. Se busca a alguien que traiga estabilidad emocional, que sea un complemento, alguien que comprenda. También cuenta la estabilidad económica que tenga la pareja y el desarrollo profesional, si tiene proyección.
3 En la adultez intermedia: Se tiene en cuenta más que el aspecto físico si la persona es estructurada, si es madura emocional y afectivamente, si es solvente, si es buen o buena administradora, si se relaciona bien con las demás personas. También importan sus raíces, su familia, sus relaciones sociales, si es profesional o no lo es, si es buen hijo o no lo es, si es pulcro y trabajador.
4 A los 60 años: Generalmente la persona lo que busca es compañía. Lo más importante en esta etapa es la manera de ser tratado por la pareja. Las relaciones íntimas no están en el primer lugar de las prioridades, no es que no sea importante pero pueden pasar a otro plano. Se busca un bordón, una persona que pueda estar pendiente del otro.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Paola Marcela Rodríguez
Sicóloga
A medida que pasan los años y se va pasando de una etapa a otra, cambian las expectativas respecto a la pareja que se quiere encontrar. El perfil de pareja se ajusta a las experiencias vividas.
A medida que tienes experiencia en el campo sentimental
y que has tenido algunos tropiezos, algunas decepciones,
equivocaciones a la hora de elegir o porque no era el momento de tener una relación de pareja, eso te va dando elementos para cambiar la perspectiva de la pareja que deseas para ti.
Eso significa que seguramente lo externo deja de ser tan importante como sí pudo haberlo sido en la etapa de la adolescencia.
Ahora lo interno cobra mayor importancia. Por ejemplo a los 60 años la persona generalmente busca compañía más que intimidad.
Marisol Ramírez Cabrera
sicóloga esp. en pnl
Cada etapa de la vida tiene ciertas características: a los 15 somos más soñadores y enamoradizos y estamos más en las relaciones fugaces y románticas, a veces platónicas.
A los 20 años vamos mirando la vida con más seriedad, estamos en etapa de universidad y con ganas de aplicar los conocimientos que ya tenemos con relación a las parejas; tomamos más “en serio” a quien llegue a reclamar un espacio en el corazón. También es la etapa de ambivalencia, en la que todavía gustan las fiestas, vivir experiencias fuertes y variadas, y se vuelve complejo cumplir con ambas demandas de la mente y el corazón.
A los 30 años ya se ha formado familia o ya se tiene decidido no hacerlo, y la persona que se busca es alguien con más aplomo, pero a la vez, con jovialidad para encarar las responsabilidades que suelen pesar sobre los hombros de los treintañeros, en cargos y proyectos.
A los 40, la pareja que se busca es alguien que “vaya a tono” ya con quien uno es. Ya nos conocemos más a nosotros mismos y es la etapa en la que se asientan los conocimientos, se disfrutan los logros y se recogen los frutos de lo sembrado en los 20 y 30. Si esto no se logró, es posible que se busquen sensaciones de esas décadas, lo que incluso llegaría a desequilibrar.















