Tanto los perros como las personas con síndrome de Williams-Beuren pueden deber su personalidad sociable a cambios en los mismos genes. Eso podría haberlos hecho acercarse a los humanos y ser las ternuras indiscutibles que son.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Cuando se trata de pura amabilidad, pocos humanos pueden igualar a los perros. Pero las personas con el síndrome de Williams pueden acercarse a esa sensación de amar a todos los humanos como les pasa a estos peludos caninos, ya que su genética inusual les otorga una ansiedad tipo cachorro por la interacción social.
Ahora, los científicos han descubierto que la amabilidad extrema en ambas especies, tanto humanos como perros, puede compartir raíces genéticas comunes.
Expertos le explican por qué.
Nuestra mejor noticia
En Vanguardia queremos que te mantengas bien informado. Te invitamos a considerar ser suscriptor digital y seguir conectado con el periodismo independiente y de calidad, investigaciones, buenas historias y todos nuestros contenidos.
¡Mira esta propuesta exclusiva para ti!
Beneficios
Acceso ilimitado a www.vanguardia.com y contenido EXCLUSIVO para suscriptores.
Versión digital del periódico impreso, acceso a las últimas 30 ediciones.
Boletín electrónico con recomendaciones de nuestros editores.
Sopa de letras y sudokus interactivos.
Videos, fotogalerías e infografías.
Mejor experiencia de lectura con menos publicidad.
Descuentos en productos y experiencias a través del Club Vital.
Suscríbete por 12 meses y te damos 15
Paga: $118.800
















