En las redes sociales ha surgido una preocupante tendencia: videos de mascotas, principalmente perros y gatos, que muestran comportamientos extraños tras haber ingerido drogas como marihuana, cocaína o alcohol.

Publicado por: Redacción Tendencias
En las últimas semanas, redes sociales han sido testigo de un alarmante aumento en el número de videos que muestran a perros y gatos con comportamientos extraños tras ingerir algún tipo de droga. Aunque algunos usuarios ven estas situaciones como algo “divertido”, los especialistas advierten que el consumo de drogas por parte de las mascotas puede tener graves consecuencias tanto para su salud como para sus dueños. Lea también: Buenas prácticas para salir a pasear con su mascota
Los animales pueden consumir drogas de forma accidental cuando estas se encuentran al alcance en el hogar. Plantas psicoactivas, alcohol, marihuana o incluso sustancias más fuertes como la cocaína pueden estar al alcance de las mascotas en mesas, repisas, jardines o muebles. Sin embargo, en otros casos, los propios dueños son quienes, por diversión o curiosidad, suministran estas sustancias a sus mascotas, sin tener en cuenta los graves efectos que pueden causar.
Según la doctora Eurídice Padilla, especialista en veterinaria, los efectos que las drogas tienen en los animales pueden variar dependiendo del tipo de droga, la dosis y la vía de administración. Entre los síntomas más comunes se encuentran la ansiedad, alucinaciones, angustia, convulsiones, problemas cardiacos y hasta la muerte. Otros síntomas neurológicos incluyen hiperactividad motriz, ataxia y depresión.

Drogas intencionalmente a un animal doméstico no solo puede ser fatal, sino que también está considerado como maltrato animal, lo que conlleva severas repercusiones legales. Emmanuel Benítez, abogado experto en derecho penal, explica que drogar a una mascota para observar su comportamiento constituye un delito, con penas que van desde multas económicas hasta años de prisión, dependiendo de la gravedad del daño causado al animal. En casos extremos, si la droga provoca la muerte de la mascota, la pena puede alcanzar hasta seis años de cárcel. Lea también: Los humanos hablan más despacio con los perros para facilitar la comprensión
Identificar si una mascota ha ingerido alguna droga puede ser difícil, ya que muchos de los síntomas se asemejan a una intoxicación por medicamentos. Entre las señales de alarma más comunes están el aislamiento, cambios de humor, inapetencia, ojos enrojecidos, pupilas dilatadas, vómitos y diarrea.
Para evitar este tipo de situaciones, es fundamental seguir ciertas medidas de precaución, como mantener cualquier tipo de droga fuera del alcance de los animales, no fumar cerca de ellos y no darles ningún tipo de medicamento sin la recomendación de un veterinario. Asimismo, en caso de que sospeches que tu mascota ha ingerido una sustancia peligrosa, lo más importante es identificar la droga lo antes posible y buscar ayuda profesional.

El caso de maltrato animal en Bucaramanga
En un video que ha circulado ampliamente por redes sociales, se registró un aberrante caso de maltrato animal en Bucaramanga. En las imágenes, se puede ver a dos mujeres, una de ellas sosteniendo a una perra, mientras la otra le obliga a inhalar una sustancia en polvo que, según el contexto del video, sería droga. A pesar de la evidente resistencia del animal, una de las mujeres le sostiene el hocico, forzándola a esnifar.
Lo más alarmante del caso es que las agresoras publicaron el video en sus cuentas de Instagram, jactándose de la situación. Una de ellas incluso compartió una fotografía de la perra con el comentario: “Sople a mi perra, y está modo off”. Esta publicación generó una ola de indignación entre sus seguidores y vecinos, quienes no dudaron en denunciar el hecho ante la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
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El caso no pasó desapercibido, y la comunidad reaccionó rápidamente. En redes sociales, los usuarios denunciaron a las mujeres como maltratadoras, y sus fotografías, así como el video del maltrato, fueron ampliamente difundidos. Las pruebas fueron presentadas a las autoridades, que actuaron de inmediato.
El intendente jefe John Henry Pinzón Murillo, jefe seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, confirmó que uniformados, junto a la Personería y veterinarios, acudieron al lugar donde se encontraba la perra, en el barrio Álvarez. Allí, el animal fue sometido a una primera valoración médica.
De acuerdo con los expertos, la perra fue evaluada por un veterinario, quien determinó que se encontraba en buenas condiciones corporales, aunque algo deshidratada. No presentaba dolor abdominal ni parásitos externos, y mantenía acceso a agua y alimento. Sin embargo, no contaba con carnet de vacunación.
A pesar de no haber signos inmediatos de daño severo, el animal fue aprehendido preventivamente y trasladado a la Unidad de Bienestar Animal de Bucaramanga para realizarle una evaluación más exhaustiva. El objetivo es determinar si realmente inhaló alguna sustancia estupefaciente y valorar los posibles efectos en su salud.















