Cine Colombia presenta cuatro títulos de la Metropolitan Opera en 13 salas del país. La Traviata inaugura la temporada el 26 de julio con Diana Damrau y Juan Diego Flórez.

Publicado por: Redacción Cine
Una de las casas líricas más prestigiosas del mundo, la Metropolitan Opera de Nueva York, vuelve a encender las pantallas de Bucaramanga y del país con su temporada de Ópera de Verano 2025, una selección de grandes producciones que se verán en cines de ocho ciudades colombianas gracias a la alianza con Cineco Alternativo, sello cultural de Cine Colombia.
Lea también: Premios Bravo 2025 llegan a Santander con talleres, asesorías y foco territorial para artistas
Este ciclo forma parte del programa Live in HD Summer Encores, una iniciativa global del Met que, desde 2006, ha permitido que millones de personas en más de 70 países vivan la experiencia operática en formato cinematográfico, con una calidad de imagen y sonido que simula estar en la primera fila del teatro. Desde su creación por el gerente Peter Gelb, el programa ha transformado la relación del público con la ópera, democratizando el acceso a este arte complejo y profundamente humano.
En Colombia, estas transmisiones cumplen 15 años ininterrumpidos llevando ópera, ballet, conciertos y teatro a través de las salas de Cine Colombia, consolidando un espacio de encuentro entre las artes escénicas y los públicos diversos de ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Chía y Manizales.
La temporada inicia el sábado 26 de julio con La Traviata de Giuseppe Verdi, una de las óperas más representadas del repertorio lírico. Esta versión, grabada en 2018, fue el debut del canadiense Yannick Nézet-Séguin como director musical del Met y es recordada por su refinada dirección escénica a cargo del estadounidense Michael Mayer, quien la traslada a una París elegante y decadente del siglo XIX. La soprano Diana Damrau interpreta a Violetta Valéry, la cortesana que desafía su destino por amor, acompañada por el tenor peruano Juan Diego Flórez y el barítono Quinn Kelsey.
El 9 de agosto sigue Roméo et Juliette de Charles Gounod, una obra de lirismo conmovedor y espléndido colorido melódico, protagonizada por Nadine Sierra y Benjamin Bernheim, con dirección musical del propio Nézet-Séguin. La producción, firmada por Bartlett Sher, recrea con minuciosidad la Italia renacentista que evocaba Shakespeare.
Luego llega Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti el 23 de agosto, una joya del bel canto que esta vez se presenta en una lectura contemporánea del australiano Simon Stone, conocido por sus adaptaciones radicales en cine y teatro. Con Nadine Sierra en el desafiante rol de Lucia, la puesta ofrece una mirada ferozmente actual sobre la locura femenina, la opresión patriarcal y el deseo truncado. La acompañan Javier Camarena, Artur Ruciński y Christian Van Horn.
Cierra la temporada el 20 de septiembre Rigoletto, también de Verdi, en una transposición audaz de Michael Mayer que lleva el drama del bufón maldito a la Las Vegas de 1960, con referencias visuales al Rat Pack y al cine noir. Encabezan el elenco Željko Lučić, Diana Damrau y Piotr Beczała, tres figuras de culto del panorama lírico actual.
Publicidad
Como parte de la propuesta pedagógica, Cine Colombia ofrecerá nuevamente el Club de Ópera, un espacio de conversación en línea abierto a todo público y guiado por el historiador musical Luis Carlos Aljure, quien explicará el contexto de cada título, su historia musical, escenas clave y secretos de la producción. Estas sesiones, que se realizan por Zoom a las 5:30 p.m. en la semana previa a cada función, son una oportunidad para acercarse al lenguaje operático desde una perspectiva accesible, apasionada y bien documentada.
Ópera en pantalla grande
Las funciones se proyectarán en los teatros Andino, Unicentro, Av. Chile, Gran Estación y Lumina en Bogotá; en los principales multiplex de Medellín, Cali, Bucaramanga y otras capitales del país. La boletería ya está disponible en taquillas y en la web de Cine Colombia.
Con esta programación, la ópera vuelve a entrar por la puerta grande al cine. Lejos de los viejos estigmas de inaccesibilidad o elitismo, esta iniciativa prueba que la lírica puede emocionarnos en cualquier formato, en vivo o grabada, en teatro o en pantalla, en Milán o en Medellín, mientras se mantenga viva la pasión por la música, la voz y el drama humano que la habita.














