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Sábado 31 de enero de 2026 - 02:15 PM

“Te Supero”, la colaboración de Jessi Uribe y Edén Muñoz que le pone palabra al amor que se acaba

En “Te Supero”, Jessi Uribe y Edén Muñoz cantan al momento en que el despecho deja de ser impulso y se convierte en una elección personal: cerrar un ciclo y reconocerse a uno mismo después de la ruptura.

“Te Supero” presenta a Jessi Uribe y Edén Muñoz en una historia de reencuentro y despedida, donde el amor que se va deja lugar a la dignidad. / Redes sociales
“Te Supero” presenta a Jessi Uribe y Edén Muñoz en una historia de reencuentro y despedida, donde el amor que se va deja lugar a la dignidad. / Redes sociales

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Publicado por: Redacción Tendencias

Jessi Uribe y Edén Muñoz se encuentran en un punto que la música popular conoce bien, pero pocas veces nombra con tanta claridad: el momento en que el despecho deja de ser impulso y se convierte en decisión. “Te Supero”, la canción que ambos componen e interpretan, no habla del arrebato del dolor reciente, sino de ese instante posterior en el que uno se elige a sí mismo, incluso cuando todavía duele.

El tema propone una ruptura sin escándalo. No hay gritos ni promesas rotas lanzadas al aire, sino una aceptación serena: superar no es olvidar, es reconocer el propio valor después de haber amado desde un lugar desigual. En las voces de Uribe y Muñoz la canción encuentra su mayor fuerza: la honestidad emocional de quien ya entendió que quedarse también puede ser una forma de perderse.

La letra retrata una relación marcada por el desequilibrio. Uno pedía amor; el otro ofrecía compañía. Esa asimetría, tan común en las historias de despecho, aparece aquí sin dramatismos excesivos, como un diagnóstico tardío pero necesario. “Te Supero” no romantiza el sufrimiento: lo nombra, lo atraviesa y, finalmente, lo transforma en una decisión de dignidad. No se trata de rencor, sino de cerrar la puerta con cuidado. Lea también: La banda santandereana que la ‘rompe’ en festival de Bogotá

El video oficial, grabado en Mazatlán, México, acompaña ese tono íntimo. En una cantina de luz tenue, dirigida por Doble A, los artistas interpretan la canción mientras se cruza la historia de una expareja que se reencuentra después de la ruptura. No hay grandes gestos: el relato se sostiene en silencios, miradas esquivas y esa tensión incómoda de lo que ya no puede volver a ser. Lo que se muestra no es la reconciliación, sino la aceptación del final.

Publicado por: Redacción Tendencias

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