Revista Nueva
Sábado 05 de diciembre de 2015 - 10:49 AM

Belky Arizala, la exmodelo que ayuda a resaltar la verdadera belleza

Hace años esta imponente mujer se tomó las pasarelas y las pantallas del país con la fuerza de un ciclón. Ahora se enfoca en cumplir su misión en la vida: ayudar a muchas mujeres a encontrar el camino hacia la felicidad.

Belky Arizala, la exmodelo que ayuda a resaltar la verdadera belleza (Foto: Revista Nueva /VANGUARDIA LIBERAL)
Belky Arizala, la exmodelo que ayuda a resaltar la verdadera belleza (Foto: Revista Nueva /VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: NATALIA ECHEVERRI VARGAS

El año pasado se retiró del modelaje en forma oficial. Y todavía la industria de la moda la reconoce como “la mejor pasarela del país”, un título que la hace sentir muy orgullosa… aunque es consciente de que este es uno de sus muchos logros.

Uno de ellos, y tal vez el más importante siempre, ha sido romper esquemas, abrirse espacio donde antes le habían cerrado las puertas. Y el actual, ayudar a transformar la vida de otras mujeres por intermedio de su fundación El alma no tiene color, donde dicta talleres de empoderamiento, entre otras actividades.

Ella, mejor que nadie, sabe que la vida nos pone pruebas a diario y que la gente no solo tiende a ser prejuiciosa sino a cerrarles el camino a quienes son “diferentes” a los estándares establecidos por la sociedad. Pero tampoco ignora cómo nos fortalecen las pruebas y los regalos maravillosos que de ellas surgen.

Belky recuerda, por ejemplo, que después de haber concursado en Señorita Norte de Santander (quedó virreina), sus compañeras del grupo de danzas de la universidad en la que estudió Administración de Empresas (en Cúcuta, ciudad donde nació y creció) la invitaron a un paseo y allí le dieron una taza de café… Es lo último que recuerda de la noche. A la mañana siguiente tenía la mitad de la cabeza rapada.

Una circunstancia que para otra modelo hubiera sido el acabose, ella supo sacarle provecho. “Decidí raparme completamente, aunque por esos días ya estaba desfilando en Cúcuta y Bogotá. Entonces, de entrada, rompía todos los estereotipos de belleza establecidos: era una mujer de raza negra, sin pelo, tratando de posicionarse en un medio como la industria de la moda.

              

Esto generaba una resistencia enorme –continúa Belky-,  pero ‘a lo que te resistes, persiste’, y Dios me dio carisma, un rostro camaleónico y un cuerpo armonioso, así que decidí romper esquemas sin importar todos los ‘peros’ que ponían para no dejarme participar. Y logré abrirme paso como una de las top model del país”.

Han pasado casi veinte años desde entonces y ella puede decir que transitó por todas las etapas en el mundo de la moda, esparciendo semillas a su paso. Por supuesto ahora, está recogiendo los frutos.

Hablamos con Belky precisamente sobre su transformación y la maravillosa labor que hace con cientos de mujeres para que entiendan que son bellas y únicas, sin importar qué tan cerca están a los estándares de belleza impuestos por la sociedad.

Su misión, la comunicación

Actuaste y modelaste durante mucho tiempo. ¿Crees que es un medio donde se discrimina la diferencia?

Durante estos veinte años acepté actuar y presentar, y me doy cuenta de que tengo el don maravilloso de la comunicación, de la improvisación. Pero mi propósito no era actuar, sino actuar en la vida en diferentes escenarios, porque mi foco es comunicar. Y sé que a través del arte es posible comunicar valores.

Por eso, creo que he sido siempre una líder, y cuando eso pasa, debes crear unas tendencias y hablar sin miedo sobre aquello de lo que estás a favor. En Colombia nos han contado mal la historia y por eso existen muchos escenarios racistas. En los de la belleza y la estética se nota más, pues las campañas publicitarias las crean personas que tienen en su cabeza un imaginario  negativo de un grupo racial. De ahí que siempre me haya pronunciado pacíficamente por la inclusión.

¿Crees que las cosas están cambiando positivamente en los últimos años?

Como vocera de Naciones Unidas y de la campaña Respira Paz, sería contraproducente decir que no. ¡Claro que hemos evolucionado! Y a través de esta campaña mi voz ha generado un eco en la sociedad, porque los mensajes positivos  siempre se multiplicarán. La verdad, no podemos exigirles a las personas que cambien si uno no cambia.

Por eso, para mí, la publicidad debe ser incluyente. Debe hablar de todas las clases sociales y grupos étnicos, de todos los tipos de belleza. Para que esto pase yo debo cambiar, proponer, sumar y multiplicar con mis actos el cambio en la sociedad.

¿Cuándo fuiste consciente de que comunicar a través de tu fundación era la misión de tu vida?

Desde muy pequeña me di cuenta de que tengo vocación de líder. Sin embargo, hace un tiempo entré en un estado muy fuerte, un momento de depresión en el que pensé: “Quiero saber para qué estoy hecha”, y le pregunté a Dios de rodillas qué quería que hiciera, porque sentía que había hecho poco. Él te da la visión más alta de todas, a Él le gusta que sueñes en grande.

Entonces empecé a escribir un proyecto llamado Bienaventurados, una serie web que promueve el turismo en Colombia y que pasamos por Youtube. Ya tenemos tres capítulos al aire, y es otro de los procesos productivos de la fundación.

¿Por qué se dio ese momento de depresión?

La vida está llena de etapas y cuando llegué a los treinta me pregunté: “Me he dedicado a trabajar, a crear empresa y… ¿dónde estoy yo?”. En ese momento me  empecé a sentir sola, no tenía pareja, no había estado dentro de mis prioridades consolidar una familia. Ya era hora de empezar a permitirme gustos como viajar y salir a conocer gente.

La gente me veía muy bien, pero estaba triste, sin amor. No entendía por qué me pasaba esto. Luego me di cuenta de que el amor que me tenía no era tan real, porque empecé a cuestionarme de una manera odiosa. Así que entré en un ‘desierto’, esa Belky tenía que morir, alejarse de la presión social y buscar su salud física y emocional. Después de salir de allí, entendí que debía hacer algo más grande.

¿Cuál es la cuestión más recurrente por la cual las mujeres buscan tu ayuda?

Algunas  veces veo un espejo de lo que fui en algún momento de mi vida. Hay una sobresaturación de información sobre cómo debes verte y a ti te ataca la duda, dices ‘si no me parezco a fulanita, no me van a querer’. Eso es lo que más escucho: que no se quieren a sí mismas. Desean hacerse cirugías para cambiarse todo, y yo las llevo a lo más profundo de su corazón.

Hace años doy talleres de pasarela, de corrección de postura, maquillaje, etc. Y más de una mujer se sentía bella por fuera, pero ahora primero se buscan interiormente. Muchas pueden tener dinero y propiedades, pero están tan vacías que nada las hace felices. Y en este mundo debemos movernos, nada es gratis.

¿Tienes algún grupo objetivo?

No. Tenemos mujeres de todos los estratos, profesiones y condiciones. Incluso se acercó a nosotros una joven con síndrome de Down a quien entrené como modelo y es un espectáculo. También hay niñas con discapacidad auditiva, con discapacidad física. O sencillamente mujeres que quieren sentirse bellas.

El proceso inicial es saber qué quieren hacer con su vida, y ahí está mi trabajo: guiarlas para que encuentren su camino. Y así empoderarlas para que se sientan bellas sin seguir los parámetros que se inventan otros, la belleza del arcoíris se debe a la cantidad de colores que tiene.

         

¿Cuál es el punto en que se estructuran todas las áreas de la fundación?

Aportar educación a la gente. Por eso tenemos programas y varias líneas de acción: Bienaventurados, la pasarela El alma no tiene color, el Concurso Nacional Señorita Afrodescendiente -con el cual busco mujeres líderes que quieran incidir en el cambio de su región- y los talleres.

Otro muy importante es el Fashion House, un evento donde las mujeres empresarias que venden sus productos por redes sociales tienen la posibilidad de mostrarlos. Nosotros ponemos las modelos -no todas son las modelos que estamos acostumbrados-. Y a los diseñadores nuevos les encanta, porque ellos también están cansados de lo mismo. Tenemos que mover el emprendimiento.

¿Qué consejo le darías a las mujeres que te están leyendo en este momento?

Cuando tienes tu propósito claro en la vida, hazlo con excelencia. Si viniste a cantar, canta; si viniste a ser mamá, hazlo con todo el amor, no importa si quedan unos kilos de más. No tienes por qué seguir los lineamientos de belleza impuestos por unos publicistas, para mí, desocupados, porque siguen repitiendo lo mismo de siempre. Apuéstale a que el cuerpo es bello en su esencia, es bello porque sí. Pero si tú no lo expresas de una manera consciente, alguien lo va a hacer por ti.

Así que cierra tus ojos y deléitate con todo lo que tienes, porque a veces solo agradecemos por lo que pedimos pero hay cosas que ya tenemos. Dar gracias es la mejor virtud.

Publicado por: NATALIA ECHEVERRI VARGAS

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