Las piernas son pilares fundamentales que sostienen nuestro cuerpo y nuestras actividades diarias. Pero, ¿qué hacer cuando comienzan a dolernos? Expertos y la ciencia desvelan las posturas más recomendables para relajar nuestras extremidades inferiores y cómo estas varían dependiendo de la edad y el género.

Publicado por: Redacción Salud
Las piernas cansadas o doloridas son una molestia que muchos conocen, pero no todos abordan de la misma manera. Diversos factores, desde el estrés diario hasta enfermedades subyacentes, pueden desencadenar este tipo de malestar. Pero, ¿todos necesitamos el mismo alivio?
Además: ¿Cómo combatir y aliviar los molestos sofocos en la menopausia?
La ciencia ha demostrado que las mujeres tienden a experimentar dolor de piernas de manera distinta que los hombres. Estudios recientes muestran que las mujeres, en particular aquellas en su período menstrual o en la menopausia, son más propensas a retener líquidos, lo que puede resultar en piernas pesadas o hinchadas.
Vea esto: ‘Montaña rusa’ de emociones: ¿Cómo lidiar con los cambios de humor durante la menopausia?
Por su parte, los hombres suelen someter sus piernas a esfuerzos más intensos, especialmente aquellos que realizan actividades físicas o trabajos que exijan estar de pie por periodos prolongados. Esto, a su vez, puede generar contracturas y tensiones musculares.
Por tanto, para las mujeres, la elevación de piernas por encima del nivel del corazón ayuda a reducir la hinchazón. Por el contrario, para los hombres, una combinación de estiramientos y masajes puede ser más beneficiosa.

Cambios con la edad
A medida que envejecemos, la circulación de nuestras piernas puede verse afectada. Para las personas mayores, es crucial mantener las piernas activas. La ciencia sugiere que movimientos ligeros y regulares, como caminar o hacer ejercicios de flexión, pueden mejorar la circulación sanguínea y aliviar los síntomas del dolor.

Cuáles son las posturas recomendadas
Elevación de piernas: Tumbados boca arriba, es beneficioso elevar las piernas apoyándolas en una pared o usando cojines. Esta posición ayuda a mejorar la circulación y reducir la hinchazón.
Estiramiento de gemelos: De pie, apoya una mano en la pared y adelanta un pie manteniendo la rodilla estirada. Flexiona ligeramente la otra rodilla y sentirás un estiramiento en el gemelo del pie extendido.
Rotación de tobillos: Sentados o tumbados, levanta una pierna y realiza rotaciones con el tobillo en ambos sentidos. Esto alivia tensiones y mejora la circulación.
El dolor de piernas no distingue de género o edad, pero sí varía en sus causas y síntomas según estos factores. Por ello, es esencial adaptar las posturas y cuidados a nuestras necesidades individuales. Con una combinación adecuada de descanso, postura y movimiento, nuestras piernas nos lo agradecerán.

















