La fiscalía, en su búsqueda por demostrar la culpabilidad de O.J. Simpson tras el asesinato de su exesposa y su amigo, solicitó que se probara los curiosos guantes encontrados en la escena del crimen. Murió de cáncer este 10 de abril de 2024.

Publicado por: M. B.
A pesar de haber pasado más de veinte años desde que O.J. Simpson fue declarado no culpable en el proceso penal por el asesinato de su ex esposa, Nicole Brown Simpson, y Ronald Goldman, el caso sigue siendo objeto de interés en series y documentales como “The People v. O.J. Simpson: American Crime Story” de FX Networks y “O.J.: Made in America” de ESPN, ambos estrenados en 2016.
El exdeportista murió el miércoles 10 de abril de 2024 tras batallar contra el cáncer. Su familia lo confirmó a través de la red social X.
El “juicio del siglo” atrajo la atención del público desde el principio debido a la notoriedad de su protagonista: O.J. Simpson, un exjugador de fútbol americano convertido en figura del cine y la televisión. Sin embargo, el caso se ha inmortalizado en el imaginario estadounidense debido a la televisación de las audiencias y la controversia en torno al veredicto del jurado.
Hoy en día, la pregunta persiste: ¿Cómo logró O.J. Simpson -o más precisamente, su equipo de abogados- ganar el caso? Aunque se han propuesto diversas respuestas a esta pregunta, muchas de ellas consideran el incidente de los guantes como un momento clave.
En su esfuerzo por demostrar la culpabilidad de O.J. Simpson, la fiscalía solicitó que se probara los guantes encontrados en la escena del crimen.
La escena se difundió por todo el mundo y quedó grabada en la historia. Dado que el juicio estaba siendo televisado, todos pudieron presenciar el momento en que O.J. recibió el guante izquierdo, intentó ponérselo en la mano y, con una sonrisa en su rostro, demostró ante todos los presentes que no le entraba. Luego, se acercó al jurado y, manteniendo su sonrisa, dejó claro que no había forma de que los guantes encajaran. También probó el par derecho y al tener ambos en sus manos sin que pudieran cubrir completamente sus palmas, levantó los brazos, encogió los hombros y así concluyó uno de los momentos judiciales más increíbles de la historia: “Demasiado ajustados”.
Durante más de un minuto, los miembros del jurado observaron a O.J. Simpson luchando con unos guantes que claramente no le quedaban, mostrando sus habilidades actorales.
Para la fiscalía, este fue un duro revés; para la defensa, una oportunidad dorada. La fiscalía se vio obligada a buscar un paliativo: utilizar el testimonio de expertos para argumentar que los guantes podrían haber encogido. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. La defensa, liderada por el fallecido Johnnie Cochran, había logrado inmortalizar el incidente en las mentes de los jurados.
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“If it doesn’t fit, you must acquit” (“Si no le queda, deben absolverlo”), esta frase se convirtió en el lema más memorable del juicio. Cochran la repitió incansablemente durante sus argumentos, y seguramente resonó en la sala de deliberaciones.
“Esa misma jugada con los guantes fue la más brillante en la historia de los tribunales penales en Estados Unidos”, afirmó el exfiscal Darden al programa de televisión TODAY en el mismo año. Además, en 2012, señaló directamente al fallecido Johnnie Cochran, abogado principal de Simpson: “Creo que Johnnie rompió el forro (...) Hubo algunos desgarros adicionales en el forro, por lo que los dedos de O.J. no pudieron llegar hasta el guante”.
En su autobiografía, “In Contempt”, el ex fiscal expresó arrepentimiento por haber obligado al acusado a ponerse los guantes y reveló que después de ese error, su papel en el caso cambió. Su compañera, la fiscal Marcia Clark, dejó de dirigirse a él: “No me habló durante unos días. Durante semanas después de eso, me mantuve al margen de las decisiones importantes relacionadas con el caso”. Incluso, admitió que días después llamó a Clark para decirle: “Lamento haber arruinado tu caso”.











