El Ministerio de Cultura presenta denuncia formal contra estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) por burlarse de la muerte de George Floyd en un video viral.

Publicado por: Karoll Zarate Pedraza
Un grupo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) está en el centro de la polémica luego de que el Ministerio de Cultura presentara una denuncia formal ante la Fiscalía de la Nación por “conductas racistas” evidenciadas en un video que se volvió viral en redes sociales. En dicho video, los estudiantes realizan una burla en referencia a la muerte de George Floyd, ciudadano afroamericano asesinado en 2020 en Estados Unidos por la brutalidad policial, cuya última frase, “I can’t breathe” (No puedo respirar), fue cruelmente imitada durante una celebración de cumpleaños. Lea también: ¿Qué es Medjugorje? La experiencia espiritual que aprobó el Vaticano
El video, grabado hace dos años pero que salió a la luz recientemente, muestra a los jóvenes en un ambiente de fiesta, donde uno de ellos sostiene un pastel con la imagen de George Floyd, mientras el grupo repite frases icónicas del trágico suceso. Este acto ha sido ampliamente condenado por diversas organizaciones y autoridades, quienes han señalado la gravedad de trivializar un episodio que generó conmoción internacional y desató protestas masivas bajo el lema de “Black Lives Matter” en Estados Unidos y otros países.
Estudiantes de derecho de la universidad católica en Perú siendo asquerosamente racistas, burlándose de la muerte de George Floyd. No sé porqué no me extraña. pic.twitter.com/Bgdy3KQ4E0
— . (@CaracolaEnFlor) September 18, 2024
La respuesta del Ministerio de Cultura y el marco legal
El Ministerio de Cultura de Perú en su comunicado oficial, expresó su rechazo absoluto a este tipo de comportamientos, calificándolos como actos racistas que afectan no solo al colectivo afrodescendiente, sino a la sociedad en general. La entidad recordó que en Perú, aproximadamente un millón de personas se identifican como parte de la comunidad afroperuana, un grupo que ha sido históricamente marginado y que sigue luchando por el reconocimiento de sus derechos.
“El Ministerio de Cultura, a través de su Procuraduría Pública, ha iniciado los trámites correspondientes para que se investigue y sancione a los responsables de este acto, conforme a las disposiciones legales vigentes”, señala el comunicado, en referencia al artículo 323 del Código Penal peruano, que tipifica la discriminación étnico-racial como un delito. Esta medida ha sido aplaudida por diversas organizaciones de derechos humanos, que han subrayado la necesidad de que este tipo de actos no queden impunes y de que se sienten precedentes para evitar futuros episodios similares.
Disculpas de los involucrados y consecuencias inmediatas
Tras la difusión del video y la ola de críticas en redes sociales, Daniel Injoque, uno de los estudiantes que aparece en la grabación, se pronunció públicamente ofreciendo disculpas por sus acciones. A través de su cuenta en la red social X (antes conocida como Twitter), Injoque admitió que cometió un error y mostró su arrepentimiento por haber participado en un acto que considera inadecuado.
“Cometí un error hace años. Mis más sinceras disculpas por lo ocurrido (…) Reflexioné sobre este incidente y he cambiado mucho desde entonces. El respeto hacia todos es fundamental para mí. Lamento profundamente haberme burlado de George Floyd y de cualquier daño que mis acciones hayan causado a la comunidad afroamericana”, escribió en su comunicado, destacando que sus acciones no reflejan quién es hoy como persona.
A pesar de las disculpas, las repercusiones para Injoque y sus compañeros no se han hecho esperar. La Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) ha actuado rápidamente al identificar a tres de sus estudiantes involucrados en el video y ha iniciado un proceso disciplinario que podría culminar en sanciones severas, como la suspensión o expulsión de la institución. En un comunicado, la universidad expresó su rechazo categórico a los actos racistas y reiteró su compromiso con los valores de respeto, equidad y pluralidad que son pilares de la convivencia en la comunidad universitaria.
Impacto en el ámbito profesional: separación de los estudiantes de un bufete de abogados
Las consecuencias del escándalo no solo han afectado la vida académica de los estudiantes involucrados, sino también su futuro profesional. Dos de los jóvenes que aparecían en el video estaban realizando prácticas en el prestigioso bufete de abogados Miró Quesada & Miranda, que rápidamente tomó medidas al desvincularlos de manera definitiva.
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En un comunicado oficial, el bufete condenó enérgicamente las conductas racistas exhibidas por los practicantes y subrayó que la firma no tolera ninguna forma de discriminación ni comportamiento que atente contra la dignidad humana. “Estos actos demuestran una falta de criterio, sensibilidad, empatía y respeto hacia los demás”, señaló la firma, explicando que tras un proceso disciplinario interno, se decidió la separación inmediata de los jóvenes.
Rodolfo Miranda, socio de la firma, también se pronunció a través de su cuenta de LinkedIn, destacando que la integridad y el respeto son pilares innegociables en la práctica legal de Miró Quesada & Miranda. “Los recientes eventos nos han llevado a tomar acciones decisivas, reafirmando nuestro compromiso con estos valores”, escribió, al tiempo que reiteró que la firma seguirá trabajando por un entorno profesional basado en el respeto mutuo.

La reacción a este caso ha sido contundente no solo en el ámbito legal y académico, sino también entre las organizaciones de derechos humanos. El Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP (IDEHPUCP) expresó su repudio ante lo sucedido, recordando que la muerte de George Floyd fue un caso emblemático de violencia racial y abuso de poder. “Es inaceptable que la muerte de una persona, y en particular, una muerte tan violenta y cruel, sea objeto de burlas. Este tipo de actos no solo trivializan la gravedad del racismo, sino que también perpetúan comportamientos dañinos en nuestra sociedad”, señalaron en su comunicado.
La universidad también se sumó a estas condenas, reafirmando su compromiso con la promoción de una convivencia pacífica basada en el respeto a la diversidad. “Este tipo de comportamientos son inaceptables y contravienen los principios y valores católicos y democráticos que promovemos y defendemos”, expresó la PUCP en su declaración oficial.
Denuncia del Ministerio de Cultura y la importancia de sancionar el racismo
El Ministerio de Cultura ha presentado formalmente la denuncia ante el Ministerio Público, asegurando que este tipo de actos deben ser sancionados conforme a la ley para erradicar el racismo en el país. La institución ha dejado claro que no solo se trata de un caso aislado, sino de una manifestación de un problema más profundo que afecta a la sociedad peruana en su conjunto. Por ello, insisten en la importancia de tomar medidas firmes para evitar que este tipo de situaciones se repitan.
Este caso ha desatado un amplio debate en Perú sobre la responsabilidad que tienen las instituciones educativas y profesionales en la lucha contra la discriminación, y ha puesto en el centro de la conversación temas como el racismo, la libertad de expresión y la rendición de cuentas. Aunque las acciones inmediatas han sido ampliamente apoyadas, también ha habido llamados a una reflexión más profunda sobre cómo prevenir estas conductas desde la educación y cómo generar espacios de diálogo que permitan avanzar hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa.













