Erik, uno de los hermanos Menéndez, quienes fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato de sus padres, Kitty y José Menéndez, criticó la serie “Monstruos”.

Publicado por: Redacción Tendencias
La nueva serie de Netflix, Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez, ha generado polémica al abordar uno de los casos más impactantes de la década de los 80: el asesinato de José y Kitty Menéndez a manos de sus hijos, Lyle y Erik. Los hermanos, quienes cumplen cadena perpetua por el parricidio ocurrido en 1989 en su mansión de Beverly Hills, han criticado duramente la representación de sus vidas en esta adaptación. En un pronunciamiento reciente, ambos han calificado la serie como “deshonesta e inexacta”, poniendo en tela de juicio las intenciones del creador y Netflix.
El caso Menéndez ha fascinado y horrorizado al público durante años. En 1996, tras un largo y mediático juicio, Lyle y Erik fueron condenados por asesinar a sus padres, quienes eran figuras prominentes en Hollywood. La defensa de los hermanos giró en torno a alegatos de abuso sexual, físico y emocional por parte de su padre, José Menéndez. Según sus testimonios, estos maltratos habrían sido el detonante de su violenta reacción. Lea también: Ángela Aguilar hace importante anuncio tras hospitalización de Christian Nodal

La serie de Netflix, producida por Ryan Murphy, reavivó el interés en este caso, presentando nuevamente la historia de los Menéndez desde una perspectiva dramática. Sin embargo, lejos de ser una obra celebrada, ha sido fuertemente criticada por los propios protagonistas. Desde la prisión, Erik Menéndez, de 53 años, escribió una carta en la que expresa su descontento con la representación que se hace de él y su hermano en la serie.
Carta de Erik Menéndez a Netflix por la serie Monstruos
En su mensaje, publicado en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter) a través de su esposa Tammi, Erik se dirigió directamente al creador de la serie, Ryan Murphy, cuestionando su enfoque. “Creía que habíamos superado las mentiras y las representaciones destructivas de Lyle, creando una caricatura basada en mentiras horribles y descaradas que abundan en el programa. Solo puedo creer que lo hicieron a propósito. Con gran pesar digo que no creo que Ryan Murphy no puede ser tan ingenuo e inexacto sobre los hechos de nuestras vidas como para hacer esto sin malas intenciones”, escribió Erik.
En su carta, también señaló que la serie revive viejos prejuicios sobre el abuso sexual en hombres, un tema que, según él, ha sido ampliamente discutido y reivindicado en las últimas décadas por otras víctimas que han alzado la voz. Le puede interesar: Polilla revela entre lágrimas las últimas palabras que habló con la Gorda Fabiola antes de morir

Además de criticar el contenido de la serie, Erik lamentó que el enfoque de la producción haya desviado la atención de las verdades dolorosas que rodearon su caso. “Es triste para mí saber que la representación deshonesta de Netflix de las tragedias que rodean nuestro crimen ha hecho que las dolorosas verdades retrocedan varios pasos en el tiempo, a una época en la que la Fiscalía construyó una narrativa sobre un sistema de creencias de que los hombres no eran abusados sexualmente y que los hombres experimentaban el trauma de la violación de manera diferente a las mujeres. Esas horribles mentiras han sido cuestionadas y expuestas por innumerables victimas valientes en las últimas dos décadas que han separado su vergüenza persona y han hablado con valentía. Así que ahora Murphy da forma a su horrible narrativa a través de representaciones viles y espantosas de los personajes de Lyle y de mí y calumnias desalentadoras”.
“¿No basta con la verdad? Dejemos que la verdad siga siendo la verdad. ¡Qué desmoralizante es saber que un hombre con poder puede socavar décadas de progreso en la lucha por arrojar luz sobre el trauma infantil! La violencia nunca es una respuesta, nunca es una solución, y siempre es trágica. Por eso, espero que nunca se olvide que la violencia contra un niño crea cientos de escenas de crímenes horrendas y silenciosas, oscuramente ensombrecidas por el brillo y el glamour, y que rara vez se exponen hasta que la tragedia penetra en todos los involucrados. A todos los que me han tendido la mano y me han apoyado, gracias desde el fondo de mi corazón”, finalizó Erik en su escrito.
This is the official response from Joan VanderMolen (Erik's Aunt) and the Menendez Family to the Netflix Series" "Monsters, the Lyle and Erik Menendez Story" and to Ryan Murphy.#Menendez #NetflixMonsters #RyanMurphy pic.twitter.com/o7KEOEoYwr
— Tammi Menendez (@TammiMenendez1) September 26, 2024
Este pronunciamiento de los Menéndez llega en un momento en que el caso vuelve a estar bajo el escrutinio de las autoridades. La Fiscalía del condado de Los Ángeles ha decidido reabrir la investigación tras las recientes declaraciones de Roy Rosselló, exintegrante de la famosa agrupación musical Menudo. Rosselló aseguró haber sido víctima de abuso sexual por parte de José Menéndez, cuando este era el director de la banda. Estas acusaciones han dado un giro inesperado al caso y podrían arrojar nueva luz sobre los hechos que condujeron a los trágicos asesinatos. Además: La desgarradora pérdida de su amada: Jorge Enrique Abello rinde homenaje a su querida Pulga
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¿Qué pasó con Lyle y Erik Menéndez?
A lo largo de los años, el caso Menéndez ha sido objeto de numerosos documentales, libros y análisis. Sin embargo, la serie de Netflix ha causado un revuelo particular debido a su representación de los hermanos, lo que ha reabierto viejas heridas para Lyle y Erik. En su carta, Erik no solo critica la veracidad de la serie, sino que también hace un llamado a que se respeten las verdades dolorosas que él y su hermano han compartido durante años.

Mientras la serie continúa ganando audiencia en la plataforma de streaming, el debate sobre la ética de las producciones basadas en hechos reales, especialmente aquellos relacionados con el trauma y el abuso, sigue latente. Los Menéndez, por su parte, enfrentan una nueva batalla: no solo la legal, sino la de proteger su versión de los hechos frente a una narrativa que, según ellos, los ha malinterpretado una vez más.
















