La influencer Daneidy Barrera se encuentra recluida en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá.

Publicado por: Redacción Tendencias
Daneidy Barrera Rojas, más conocida como Epa Colombia, ya se encuentra en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá para cumplir su condena de cinco años y dos meses de prisión por daño en bien ajeno agravado, tras haber vandalizado una estación de TransMilenio en noviembre de 2019.
En las últimas horas, se filtraron imágenes de la supuesta celda en la que se encuentra la influencer, ubicada en el patio 4 del centro penitenciario. En las fotografías, que se hicieron virales en redes sociales, se observa una cama de cemento con una colchoneta delgada, cobertores, una almohada y un butaco que sirve como mesa de noche, donde reposa una Biblia. El espacio es reducido y sin beneficios adicionales. Lea: Angustiante video de Epa Colombia sale a la luz

Su paso por El Buen Pastor antes de la condena
Más allá de su faceta como creadora de contenido, Barrera había intentado desarrollar un proyecto social en El Buen Pastor antes de su condena. Su iniciativa buscaba capacitar a las internas en técnicas de belleza, especialmente en la aplicación de keratinas, para brindarles herramientas que les permitieran trabajar en peluquerías o emprender sus propios negocios al salir en libertad. Lea: Los tres signos que recibirán una bendición divina en febrero por el trígono entre Júpiter y la Luna
Sin embargo, en una entrevista para el podcast Vos Podés, conducido por Tatiana Franco, la empresaria denunció que su labor se vio afectada por presuntas irregularidades dentro del INPEC. Según su relato, algunas funcionarias le exigían productos de belleza para ellas o sus familiares a cambio de permitirle el ingreso y el desarrollo de su programa.
“Les empecé a caer súper mal, ¿y sabes qué me decían? ‘Epa, ya no vayas el martes y el jueves que tienes programado, ve la otra semana’”, afirmó Barrera. Además, mencionó que en varias ocasiones le negaron la entrada con excusas inesperadas, como la presencia de artistas invitados en el penal. Yeison Jiménez, Giovanni Ayala e incluso el presidente Gustavo Petro fueron algunas de las figuras que, según ella, visitaron la cárcel y provocaron la cancelación de sus jornadas de formación.
Finalmente, también denunció las duras condiciones en las que debía trabajar. Según contó, tenía que cumplir extensas jornadas de 8:00 a. m. a 6:00 p. m. sin recibir alimentación, ya que el ingreso de comida estaba prohibido. “Fue una experiencia terrible, solo me permitían llevar un par de onces para recuperar fuerzas en medio del día”, concluyó.
















