Shakira encendió una noche inolvidable en Barranquilla. La aparición de un invitado misterioso sorprendió a todos, desatando gritos y aplausos que sacudieron el Estadio Metropolitano.

Publicado por: Redacción Tendencias
Barranquilla amaneció con el corazón rebosante de alegría después del primer concierto de Shakira en su tierra natal. Más de 50 mil personas colmaron el Estadio Metropolitano, ansiosas por presenciar un espectáculo que mezcló la nostalgia y el orgullo del Caribe. A las diez en punto, la artista surgió entre las graderías, envuelta en un llamativo vestido color plata, y atravesó a la multitud hasta llegar al escenario, mientras un estruendo de júbilo sacudía cada rincón del lugar. Lea también: El trágico desenlace del concierto de Shakira para Rubigol en Barranquilla
“Ha llegado el día de estar aquí en mi casa”, declaró Shakira conmovida, recordando especialmente a su padre, William Mebarak, quien no pudo asistir por motivos de salud. Con un “No hay nada como cantar en casa”, la barranquillera intensificó la emoción de los presentes, entre los que se contaban cuatro mil jóvenes de la Fundación Pies Descalzos, la iniciativa de la cantante para impulsar la educación en zonas vulnerables.
Enmarcada en su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, Shakira repasó éxitos recientes y clásicos que han marcado su legado. Mezcló sus movimientos de cadera con ritmos árabes, pop, rock, champeta y cumbia, deleitando a un público que recibió con entusiasmo cada nota. Además, rindió homenaje a Joe Arroyo con “En Barranquilla me quedo” y saludó la esencia carnavalesca con “Te Olvidé”.
La gran sorpresa de la velada llegó cuando Chelito de Castro, legendario pianista y arreglista que acompañó a Joe Arroyo, apareció en el escenario. “Gracias, @shakira, por la invitación”, escribió luego en sus redes, provocando un torbellino de aplausos en línea. Su intervención al piano fue uno de los picos de la noche y elogiada como un momento irrepetible.
Mientras Barranquilla espera la segunda presentación de la cantautora en el Metropolitano, corre el rumor de que Carlos Vives podría unirse a la fiesta musical, aunque no hay confirmación oficial. Lo que sí se mantiene encendido es el espíritu carnavalero que Shakira supo revivir, fusionando tradición y modernidad en un recital que la ciudad tardará en olvidar.
¿Quién es Chelito de Castro?
En Barranquilla, donde el ritmo se respira y la música se convierte en lenguaje cotidiano, nació un talento que, desde niño, supo que su destino estaba ligado a las melodías del Caribe. Darío “Chelito” de Castro, un nombre que resuena con fuerza en la historia musical de Colombia, no solo es pianista: es acordeonista, guitarrista, bajista, cantante, compositor, arreglista y productor. Un artista completo que ha dejado su huella en cada escenario que ha pisado. Lea también: Esta es la presentadora del ‘Desafío’ que habría recibido el salario más alto en el reality de Caracol
La leyenda cuenta que a los cuatro años, mientras otros niños jugaban en la calle, Chelito recibió un regalo que definiría su vida: una guitarra, unas maracas y una marimba. En su casa, cada cuerda y cada golpe se convirtieron en exploraciones sonoras que lo llevaron a enamorarse del arte de hacer música. Desde lo alto de un árbol cercano a su barrio, observaba con fascinación a Richie Ray, soñando con algún día dominar el piano con la misma destreza.
Y lo consiguió. Chelito no solo dominó el piano; lo convirtió en una extensión de su alma. Cada tecla que pulsaba narraba historias de un Caribe alegre, doloroso y profundo. Su versatilidad lo llevó a compartir escenario con grandes de la música internacional: Julio Iglesias, José Luis Rodríguez, Ana Gabriel, Carlos Vives y Juanes, entre otros. Cada colaboración llevaba su sello: un sonido que combinaba lo tradicional con lo contemporáneo, sin perder nunca el sabor de su tierra.
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Pero si hay un capítulo que marcó para siempre su carrera, fue su encuentro con Joe Arroyo. Durante más de 17 años, Chelito fue el pianista y arreglista principal de La Verdad, la orquesta con la que Joe inmortalizó himnos de la música tropical. Fue Chelito quien, con un solo de piano en “La Rebelión”, selló un momento inolvidable en la historia musical de Colombia. La voz inconfundible de Joe anunciándolo: “Y con ustedes... ¡Chelito De Castro!” aún resuena en la memoria de quienes vivieron esa época dorada.
Chelito no solo acompañó a Joe Arroyo; ayudó a construir el sonido que convirtió a La Verdad en leyenda. Su habilidad para fusionar ritmos como la salsa, la cumbia, el chandé y la champeta con influencias modernas hizo que su música trascendiera generaciones. Su piano no solo marcaba el tiempo de la canción, marcaba también el tiempo de una cultura que aprendía a narrarse a sí misma a través de la música.
Hoy, Chelito de Castro sigue siendo una figura fundamental para entender el alma sonora del Caribe colombiano. Su historia es la de un niño que soñó entre marimbas y guitarras, la de un músico que se convirtió en el latido de una orquesta inolvidable, y la de un artista que, con cada nota, sigue recordándonos que el Caribe es ritmo, pasión y memoria viva.















