En su visita a Colombia en 2017, el papa Francisco compartió un mensaje de reconciliación mientras se acercaba a la gastronomía local y vivencias culturales del país.

Publicado por: Redacción Tendencias
El papa Francisco, líder espiritual de millones de católicos alrededor del mundo, falleció este lunes 21 de abril a los 88 años, según informó oficialmente el Vaticano. El pontífice venía enfrentando complicaciones de salud en los últimos meses. A lo largo de su papado, dejó una huella imborrable a través de sus mensajes de perdón, reconciliación y compromiso social, así como por los momentos significativos que compartió durante sus viajes pastorales.
Uno de esos viajes lo llevó a Colombia del 6 al 11 de septiembre de 2017, una visita que quedó marcada en la memoria del país no solo por su mensaje de paz en un contexto de posconflicto, sino también por las experiencias culturales y gastronómicas que vivió.
Durante su estadía, el papa tuvo la oportunidad de disfrutar de diversos platos típicos que reflejan la diversidad y riqueza culinaria colombiana. La chef Carmenza Morales, quien formó parte del equipo encargado de su alimentación, fue una de las responsables de preparar los menús que degustó el pontífice. Lea puede interesar: ‘Cónclave’: la película que revela cómo se elige a un nuevo Papa
¿Qué comió el papa Francisco cuando visitó Colombia?
Entre los platillos ofrecidos destacó el tradicional ajiaco santafereño, una sopa de la región andina hecha con pollo, papas criollas, mazorca y guascas. Este fue acompañado por jugos naturales de frutas tropicales como mango y banano, así como por una variedad de frutas frescas.
También se incluyeron postres representativos del Caribe colombiano, como el enyucado, elaborado con yuca, coco, anís y queso costeño. A pesar de la variedad gastronómica, el papa conservó algunas de sus rutinas alimenticias, como el consumo de mate, infusión típica de Argentina.
Sus desayunos fueron sencillos: yogur, cereales, quesos y embutidos. Además, entre los alimentos que más llamaron la atención estuvieron los amasijos del Valle del Cauca, como el pan de yuca y el pandebono.
Uno de los momentos más recordados de su paso por Colombia ocurrió en Villavicencio, capital del Meta. Allí, el papa Francisco probó la tradicional mamona llanera, un plato típico de la región, preparado especialmente para él con carne de ternera brangus criada en la finca El Esfuerzo, en Cumaral. Le contamos: El papa Francisco, el segundo pontífice más longevo de la era moderna
La elección del animal y la preparación del plato fueron cuidadosamente supervisadas. La chef María Camila García, del restaurante Bastimento, lideró la preparación de una versión gourmet de este plato, buscando resaltar la autenticidad de la gastronomía llanera con un toque refinado. La carne fue madurada durante 20 días tras ser empacada al vacío, y el papa la degustó el 10 de septiembre en un evento que dejó una profunda impresión tanto en los asistentes como en los llaneros, quienes vieron en ese gesto una forma de homenaje a su tierra.
Una visita a Colombia que dejó huella
Más allá de lo cultural y culinario, la visita del papa Francisco a Colombia fue profundamente significativa en lo espiritual. Durante cinco días recorrió ciudades como Bogotá, Medellín, Villavicencio y Cartagena, llevando un mensaje de esperanza, perdón y unidad a una nación marcada por décadas de conflicto armado. Su presencia se convirtió en un llamado a la reconciliación nacional y a la construcción de un futuro más justo y en paz para todos los colombianos.
















