El papa Francisco, quien falleció a los 88 años, mantenía una profunda conexión con su hermana María Elena Bergoglio, la única sobreviviente de su familia, a pesar de la distancia que los separaba en sus últimos años.

Publicado por: Redacción Tendencias
Luego de varios meses enfrentando problemas de salud, el papa Francisco falleció este lunes a los 88 años. Al otro lado del Atlántico, su hermana María Elena Bergoglio —la única sobreviviente de su familia y quien aparece vestida de blanco en la fotografía— habría sido de las primeras en recibir la dolorosa noticia.
María Elena, de 76 años y originaria de Argentina, es la única hermana que quedaba con vida tras el fallecimiento de sus otros hermanos. De profesión ama de casa, se volvió una figura pública muy solicitada en su país tras conocerse que su hermano sería el máximo líder de la Iglesia católica.
En ese momento, relató que estaba lavando los platos: “Cuando escuché el Habemus Papam me senté frente al televisor. Jamás pensé que sería mi hermano, él no quería ser Papa. Antes de viajar me llamó y me dijo: ‘Chau nena, hablamos a la vuelta’. Lo vi salir al balcón y casi me muero. Me largué a llorar y no paré, la emoción me desbordó”, recordó. Incluso hoy, 12 años después, sigue sintiendo la misma conmoción. Le puede interesar: Cónclave y otras películas que son tendencia tras las muerte del papa Francisco
María Elena Bergoglio, hermana del Papa Francisco, reveló el emotivo momento en que su hermano la llamó para contarle que había sido elegido Papa.
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El Papa Francisco siempre fue muy sincero al expresar el dolor que le provocaba la distancia con su hermana, especialmente en una etapa en la que ella requería de su apoyo tras haber sufrido un ictus hace dos años. “Estar lejos de mi hermana es quizás uno de los sacrificios más grandes que he hecho”, comentaba con frecuencia.
A pesar de la separación física, mantenían una comunicación constante, al menos una vez a la semana, preferiblemente los domingos por la noche.
María Elena era la menor de la familia, mientras que Jorge Mario, hoy Francisco, era el mayor, con doce años de diferencia entre ellos, lo que les dio experiencias de vida muy distintas. Sin embargo, siempre mantuvieron un fuerte lazo afectivo, el cual se debilitó con la distancia tras la partida del papa al Vaticano.
En los últimos tiempos, la salud de María Elena se deterioró hasta necesitar cuidados en una residencia religiosa, lo que ha impedido que se concrete el esperado último abrazo entre los hermanos.















