En febrero, mientras las celebraciones de San Valentín dominan redes y escaparates, un número creciente de personas solteras vive ansiedad, comparación social e inseguridad por no cumplir con un ideal romántico impuesto.

Publicado por: María José Díaz Calderón
Febrero se ha consolidado culturalmente como el mes del amor y el romance. Sin embargo, para quienes no están en una relación de pareja, esta tradición puede funcionar menos como una celebración y más como un recordatorio constante de lo que “deberían tener”.
Las cifras de encuestas globales muestran que más del 50 % de las personas solteras sienten presión social para estar en pareja en estas fechas, lo que agudiza comparaciones e inseguridades profundas.

¿Por qué se intensifica en febrero?
Los psicólogos señalan que durante febrero se intensifican patrones de pensamiento negativos. Entre ellos, el conocido “todo o nada”, que lleva a asumir que la ausencia de una pareja es un fracaso personal; y la tristeza, en la que se extrapolan sentimientos temporales a verdades permanentes. Lea: San Valentín: la historia oculta de amor y sacrificio detrás del 14 de febrero
Estas dinámicas pueden activar respuestas emocionales que el cerebro interpreta como reales, generando ansiedad persistente, retraimiento social o autoevaluaciones perjudiciales.
Las redes sociales juegan un papel crucial en este fenómeno: la exposición prolongada a representaciones idealizadas de parejas —cenas perfectas, regalos elaborados, expresiones románticas— tiende a profundizar las comparaciones sociales, afectando de forma más marcada a los jóvenes y a quienes dedican más horas a la vida digital.

Riesgos a largo plazo y evidencia científica
Más allá del impacto temporario en febrero, estudios sobre salud mental han resaltado que las personas solteras pueden presentar mayor riesgo de padecer síntomas depresivos en comparación con quienes tienen una pareja estable, aunque este vínculo está influido por múltiples factores culturales, económicos y personales. Otras noticias: ¿Qué le sucede al cerebro y el corazón cuando una persona se enamora? Aquí le explicamos
Esto no implica que la soltería sea intrínsecamente negativa, sino que el contexto social y la manera en que se internalizan las expectativas externas tienen un efecto significativo en el bienestar psicológico. Así, lo crucial no es el estado civil, sino cómo cada individuo interpreta y se relaciona con su realidad emocional.

Hacia una mirada más amplia del bienestar emocional en San Valentín
Se proponen que fechas como el 14 de febrero pueden servir para replantear las propias expectativas sobre el amor y la conexión. En lugar de ver estas fechas como evaluaciones de éxito personal, pueden ser oportunidades para reflexionar sobre la calidad de las relaciones que construimos incluida la relación con uno mismo y para reforzar vínculos de apoyo con amistades y familia. Se recomienda: ¿Por qué en Colombia no se celebra San Valentín?
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La conversación sobre salud mental y afectos en febrero también ha crecido como respuesta a estos desafíos. En muchos países se realizan talleres, foros y campañas de concienciación para promover una visión más amplia del amor, que incluya la autoaceptación y la diversidad de experiencias humanas.

















