Ir a la peluquería no es solo cortarse el cabello o la barba, es una experiencia que reúne todos los sentidos. Y los artífices de lograr que ésta trascienda son los profesionales de la tijera y la peinilla.

Publicado por: Ángela Castro Ariza
No solo se limitan a lo que hacen con la tijera, la peinilla, el secador o la plancha. La cercanía con sus clientes los convierte en mucho más que en profesionales que cultivan la belleza y la imagen personal: los peluqueros, estilistas y barberos tienen el superpoder de convertirse en confidentes, consejeros e incluso amigos.
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Su misión va más allá de que hombres y mujeres luzcan guapos y radiantes, con sus manos pueden cambiar el estado de ánimo de una persona, y hacerla feliz con solo un cambio de look.
Hoy, 25 de agosto, fecha en la que se rinde un homenaje a una de las profesiones más antiguas, y que contribuye a realzar nuestra apariencia física y así sentirnos mejores con nosotros mismos, Vanguardia dialogó con Gabriel Sánchez, consultor técnico de belleza, quien explica algunos secretos de este oficio, la importancia que tiene para las personas ir a la peluquería y cuál es el corte perfecto.

Buena relación e inspirar confianza
El experto Gabriel Sánchez destaca que la labor de un peluquero, barbero o estilista es muy importante porque juega con la imagen, la autoestima y, obviamente, con ese estado de ánimo en el que se encuentra el cliente que llega a su lugar de trabajo.
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Y es que casi todo se confiesa sentado en el sillón de la peluquería.
Según él, la gente tiende a desahogarse con el peluquero, a contar sus problemas e incluso sus intimidades, por lo que él juega un papel importante como profesional al entablar una buena relación y conversación con el cliente.
Inspirar confianza y brindar esa facilidad de orientarlo es “una responsabilidad enorme con ese estado de ánimo del cliente”, comenta.
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En cuanto a por qué suelen frecuentar la peluquería, Sánchez opina que lo que buscan es recargar energía y hacer un paréntesis del estrés que les supone el día a día. Es un espacio donde las personas quieren sentirse queridas y guapas, algo que es inherente a los seres humanos.
Por ello el asesor técnico de belleza dice que no es recomendable dejar nuestra apariencia y autoestima en manos de personas que no tengan la experiencia y el profesionalismo del caso.
En resumen, es un oficio donde hay que saber interpretar lo que quieren los clientes.

El secreto de un corte perfecto es, sin duda, que sea versátil y adecuado según el cabello, la personalidad, la esencia y el estilo de vida de la persona. El asesor Gabriel Sánchez da estos consejos:
1.
Debe prestar atención a los detalles para lograr dar con el estilo personal del cliente.
2.
Tener muy claro qué técnica utilizar. Cada cabello tiene un diámetro diferente, y requiere de una técnica acertada.
3.
Más allá de la edad, la personalidad de cada cliente es un factor determinante. Además elegir un corte de pelo acertado puede sumar o restar años.
















