Vanguardia Liberal presenta en esta edición el recuento de nueve obras de Bucaramanga que, en su tiempo, fueron anunciadas con ‘todas las de la ley’ y que jamás se cristalizaron.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Unas obras eran utópicas, otras valían demasiado, unas más carecían de planeación, hay algunas que quedaron a la deriva y no faltan las que definitivamente no se ejecutaron por una evidente desidia y una escasa voluntad política.
Hablamos de esas obras que, de manera literal, ‘nacieron muertas’ y que incluso hoy están en el ‘panteón oficial’ de Bucaramanga.
Muchas de estas iniciativas fueron planteadas durante los últimos 15 años, con ‘bombos y platillos’, por los alcaldes de turno.
Sin embargo, más allá de la algarabía política, los anuncios quedaron solo en titulares de prensa o en buenas intenciones.
Es más, varias iniciativas cuentan con diseños aprobados. Incluso para hacer estos planos fue necesario destinar una buena cantidad de dinero que obviamente se perdió.

Hay tres proyectos que, además de los trazados, quedaron a medio terminar, tal y como ocurrió con las vías Kennedy-Café Madrid; la que conduce al mar, en el sector de Los Colorados; y el trayecto Café Madrid-Palenque, a la altura de Villas de San Ignacio.
En estas últimas ejecuciones, la propia Procuraduría General de la Nación les acaba de hacer un duro ‘jalón de orejas’ a las autoridades para que adopten los planes de contingencia necesarios para evitar prejuicios a la comunidad y al erario.
Por otro lado, vale recordar que el Banco Mundial había aprobado la donación de US$150 mil para los estudios de viabilidad de dos metrocables, los mismos que servirían para mejorar el transporte público en zonas de tan difícil topografía como las de Morrorrico y del Aeropuerto Palonegro.
Pero dichos metrocables, el de la Comuna 14 y el de la terminal aérea, ‘colapsaron’ antes de tiempo.
Pese a que en 2010 se aclaró que los fondos no reembolsables al Public Private Infrastructure Advisory Facility, PPIAF, serían utilizados para desarrollar los estudios de diseños conceptuales, viabilidad y estructuración financiera para las propuestas de integración de los dos teleféricos, finalmente las propuestas no pasaron los conceptos técnicos de la propia Sociedad Santandereana de Ingenieros, entre otros organismos especializados en el tema.
Hay otra iniciativa, polémica por demás, que le apuntaba a construir ‘20 mil Hogares Felices’ para igual número de familias de estratos bajos.
Ya casi se cumplen tres años de la gestión del actual alcalde Rodolfo Hernández Suárez, -quien fue el que las prometió en su campaña política-, y hasta el momento no se ha construido ni una sola vivienda de interés social.

Se supone que este gobierno va a dejar todo preparado para que se desarrolle esta zona de expansión urbana. Sin embargo, hoy no se puede decir cuántas viviendas podrían levantarse. ¿Será que sí?
Y en materia de viviendas de interés social, tampoco podemos dejar de mencionar los fallidos proyectos habitacionales de La Concordia y del sector de Los Comuneros, los cuales pretendieron darles casas económicas a las familias más necesitadas de la capital santandereana.
Ni hablar del acceso norte al Viaducto de La Novena que, en el papel, debió entregarse hace poco menos de tres años. La demora en su ejecución ha convertido este punto de la calle 45 en un neurálgico ‘cuello de botella’.
Finalmente, hay que evocar el proyecto de restauración de la antigua Plaza San Mateo. Vale precisar que ese edificio, cuya fachada fuera declarada como patrimonio urbano, funcionó desde 1895 como un ágora techada, siendo el mayor centro de comercio bumangués durante varios decenios.

Su deterioro comenzó tras un incendio, ocurrido en 1979. Han pasado seis administraciones y el mítico edificio sigue deteriorándose.















