Un grupo de mujeres se unió para hacer realidad la pavimentación del corredor principal que conecta a Luz de Salvación II, un vecindario de Bucaramanga que se encuentra en proceso de legalización y en donde sus habitantes necesitan más inversiones en infraestructura y dotación comunal.

Las lideresas que conforman la Junta de Acción Comunal del barrio Luz de Salvación II literalmente se pusieron las botas y con pala en mano ayudaron a ejecutar el proyecto de pavimentación que se emprendió en este humilde sector de Bucaramanga, en donde residen más de 1.200 personas.
Hablamos de una comunidad que se organizó desde hace más de 25 años y cuyo barrio actualmente se encuentra en proceso de legalización ante la administración municipal. Sus miles de habitantes llevan décadas sufriendo múltiples adversidades e incomodidades debido al mal estado de las vías. Lea también: ¡En defensa del histórico parque del barrio San Francisco en Bucaramanga!
Problemas para el acceso de transporte público y vehículos particulares, para el arribo de mercancías y víveres, y hasta para las tareas de vigilancia y control policial son reportados por la comunidad, justamente debido al mal estado y a la falta de pavimento en este vecindario.
Mejora la movilidad en Luz de Salvación II, en Bucaramanga
Por medio de la JAC de Luz de Salvación, en cabeza de su presidenta Claudia Sthefany Ruda Acevedo, desde mediados de 2025 se emprendió una iniciativa comunal para hacer llamados a las autoridades locales y gestionar el arreglo de vías en el sector. Esta lideresa se puso a investigar y amparada en la ley requirió a la administración municipal, para que esta pusiera en marcha intervenciones en el barrio.
“Investigué y empecé a trabajar bajo esa ley, haciendo solicitudes a la Secretaría de Infraestructura. Ya somos un barrio en legalización, que avanza en proceso de regularización. Se luchó, y con el apoyo de la anterior secretaria, María del Rosario Torres, la Alcaldía nos apoyó con el material, maquinaria y herramientas. Como junta apoyamos este proyecto con mano de obra, en su gran mayoría trabajaron mujeres”, contó Rueda Acevedo.

Luego de la pasada Semana Santa se pusieron en marcha los trabajos de pavimentación. Estas actividades permitieron nivelar la calzada, así como eliminar las grietas y hendiduras que dificultaban el paso de automotores. La vía principal que permanecía en tierra y lodo, ahora cuenta con asfalto. Según lo precisado por la comunidad, ya se ejecutó la primera fase de este proyecto y resta una fase adicional para completar este corredor principal.
“Casi toda la junta está conformada por mujeres. Hubo hombres que nos ayudaron, pero casi todo el tramo fue intervenido por las mujeres de la JAC. Nos sentimos orgullosos por lograr este objetivo. Pudimos garantizar el levantamiento topográfico. Vamos por una segunda fase”, resaltó esta lideresa.
Progreso y mejor calidad de vida para 1.200 habitantes
Además de los desperfectos y del mal estado que presentaba la vía principal en Luz de Salvación II, cuando llovía y en temporadas de precipitaciones este corredor quedaba prácticamente intransitable. Hasta los conductores en moto tenían problemas para poder avanzar en medio del lodo y las rocas.
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“Ya no quería entrar ningún vehículo ni transporte al barrio. Se presentaban dificultades hasta para que la Policía Nacional hiciera operativos. Los preventistas y vehículos que abastecen las tiendas tampoco querían entrar. Tuvimos problemas hasta con la ruta escolar, y lo entendimos porque la vía estaba en pésimas condiciones. Todo esto comenzó a cambiar y se ven mejoras luego de la pavimentación”, señaló la Presidenta de la JAC.
Ante posibles casos de emergencias, urgencias médicas o cualquier otro tipo de eventualidad, ahora la comunidad de Luz de Salvación II cuenta con casi la totalidad de su vía principal pavimentada. Los puntos y tramos críticos que existían fueron intervenidos en el marco de esta iniciativa.
“Me les quito el sombrero a todas las mujeres de la junta, debemos hacer una mención especial para Martha Ortega, a quien le pusimos con cariño ‘la ingeniera’, porque se hizo cargo de muchas tareas. Llegaba limpiecita todos los días en la mañana a trabajar, y se iba hasta en la tarde toda llena de brea y polvo, parecía todo un trabajador de carretera. También agradecemos a Ligia Peña, que hasta se nos enfermó e insoló; a Carmen Helena Bolaños, Blanca Barrios, Yodris, y también a doña Zulma. Es muy emotivo ver cómo estas mujeres lideran el progreso de nuestro barrio”, resaltó la Presidenta de la JAC.















