Durante seis décadas, la Cruz Roja Colombiana Seccional Santander ha sido un faro de esperanza para miles de familias. Su presidente, René Carreño Olejua, destaca que más allá de los proyectos y la asistencia, el mayor logro ha sido construir una gran familia humanitaria que ha transformado vidas y tejido una red de solidaridad que hoy se proyecta hacia un futuro más resiliente y sostenible.

Publicado por: Nuevos Proyectos
A lo largo de 60 años, la Cruz Roja de Santander ha logrado consolidarse como una institución vinculada al tejido social del departamento. Su historia está marcada por la entrega constante de miles de voluntarios y por la convicción de que el servicio es un acto desinteresado y transformador. Así lo afirma el presidente de la Seccional, René Carreño Olejua, quien ha dedicado más de tres décadas a la institución, iniciando como voluntario cuando aún era estudiante en Bucaramanga.
Para Carreño, lo más valioso que ha construido la Cruz Roja en estas seis décadas trasciende los proyectos, las respuestas ante emergencias o las acciones de asistencia. Es, más bien, la creación de una verdadera familia solidaria: “Hemos sembrado confianza en las comunidades, hemos formado personas con corazón altruista y hemos demostrado que la unión y el trabajo en equipo pueden cambiar vidas”.

Ese tejido humano es, para él, el mayor legado que hoy celebran. Una historia hecha de manos extendidas, de esfuerzos silenciosos, de esperanza en los momentos más difíciles y de compromiso desinteresado por quienes más lo necesitan.
Además, destaca que esta esencia humanitaria ha sido la fuerza que, durante seis décadas, ha impulsado a la Cruz Roja a transformar vidas, siempre de la mano de la sociedad santandereana y con una visión clara: contribuir a comunidades más resilientes y a un territorio más humano y solidario.
Una mirada hacia el futuro: innovación, sostenibilidad y resiliencia
La Cruz Roja de Santander no solo celebra lo recorrido; también mira hacia adelante con una ruta estratégica clara y alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a los retos contemporáneos de las comunidades.
En las próximas décadas, la institución se proyecta hacia una acción humanitaria más robusta e integrada con nuevas tecnologías, con el fin de fortalecer su capacidad técnica y operativa. Su apuesta se centra en diversos frentes prioritarios: la gestión del riesgo, la salud comunitaria, la inclusión social, la seguridad alimentaria, los medios de vida, la adaptación climática y la protección de la vida y la dignidad humana.

El presidente Carreño enfatiza que esta modernización se realizará en armonía con las estrategias de la Federación Internacional de la Cruz Roja, el Plan Nacional de Desarrollo y las apuestas estratégicas del departamento. La meta: seguir siendo un referente humanitario en Colombia, con programas sostenibles y ejercicios técnicos y académicos creados para el desarrollo comunitario.
La unión y el trabajo en equipo pueden transformar realidades y cambiar vidas; ese es el mayor legado que celebramos en estos 60 años
Uno de los grandes pilares del futuro institucional es el fortalecimiento del voluntariado especializado. Juventud, Socorrismo y Damas Grises seguirán siendo agrupaciones clave, pero con nuevas dinámicas de capacitación, articulación interinstitucional y proyección territorial. La premisa es constante: las personas son el centro de toda acción humanitaria, y fortalecer sus capacidades significa fortalecer a toda la comunidad.
¿Cómo puede la comunidad apoyar a la Cruz Roja?
El sostenimiento de una institución humanitaria requiere esfuerzo colectivo, por ello René Carreño hace un llamado a todos los santandereanos para continuar respaldando la labor de la Cruz Roja Seccional Santander. Cada aporte, representa una semilla de esperanza que se traduce en más programas, más asistencia y más vidas acompañadas en momentos difíciles.

El apoyo puede darse de múltiples formas. Una de ellas es vinculándose como voluntario, aportando tiempo, conocimiento y habilidades a proyectos sociales y humanitarios. Otra manera es a través del acceso a los servicios de salud ofrecidos por sus IPS o a los programas educativos del Instituto de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano.
Las empresas y ciudadanos también pueden convertirse en donantes o benefactores, financiando proyectos con impacto en las comunidades, participando en campañas como la conocida jornada de donación Banderita, adquiriendo la Lotería de la Cruz Roja o realizando aportes para la atención de emergencias y desastres.
Cada acción suma y permite que la misión humanitaria se mantenga viva y con visión de futuro. “Celebramos estos 60 años contigo, transformando vidas”, recuerda Carreño, invitando a fortalecer ese vínculo de confianza que ha hecho posible el trabajo ininterrumpido de la institución durante seis décadas.
A 60 años de servicio, la Cruz Roja de Santander reafirma que su mayor fuerza es la humanidad que la sostiene. Con una visión renovada y la comunidad a su lado, continúa transformando vidas y demostrando que cada gesto solidario puede cambiar una historia.












