Judicial
Jueves 12 de mayo de 2016 - 12:01 AM

Tragedia pasional: una mujer fue asesinada por su expareja

El caso se registró ayer en el mañana, en el barrio La Cumbre, en el municipio de Floridablanca. El agresor utilizó un revólver calibre 38.

Una multitud se agolpó en el sitio de los hechos, a la espera de que sacaran los dos cuerpos sin vida de la casa donde ocurrió la tragedia. (Foto: Marco Valencia/VANGUARDIA LIBERAL)
Una multitud se agolpó en el sitio de los hechos, a la espera de que sacaran los dos cuerpos sin vida de la casa donde ocurrió la tragedia. (Foto: Marco Valencia/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL

Ya son cinco las mujeres asesinadas este año en el área metropolitana, en medio de episodios de tipo pasional. El más reciente caso se registró ayer en la mañana en el barrio La Cumbre, donde un hombre asesinó a su expareja, identificada como Diana Marcela Acelas Tarazona, hirió a quien era el actual compañero sentimental de la víctima y luego se quitó la vida.

Los trágicos hechos se registraron a las 6:30 de la mañana, en el segundo piso de una vivienda ubicada en la calle 31 No 9-83 del barrio La Cumbre, en Floridablanca. Allí residía Diana Marcela junto a su esposo, Ludwing Triana Barragán, con el cual tenía dos hijos de 15 y 16 años de edad y con quien desde hace seis meses se había reconciliado, tras una separación de casi tres años.

De acuerdo con lo que las autoridades han logrado establecer, en el tiempo que Diana Marcela estuvo separada de su esposo, tuvo una relación sentimental con un hombre de 44 años identificado como Ángel Humberto Cantor Molina, la cual llegó a su fin hace cerca de un año.

Pese a que entre Diana Marcela y Ángel Humberto ya no existía ningún vínculo afectivo, familiares y amigos de la víctima coinciden en que en repetidas ocasiones la acosaba y amenazaba. “Le decía por teléfono que si no era para él, no era para nadie”, comentó una amiga de la mujer.

Dichas amenazas se cumplieron ayer, cuando, según la Policía, Ángel Humberto esperó a que los dos hijos de la pareja salieran para el colegio e ingresó a la casa aprovechando que dejaron la puerta abierta.

“No es extraño que los muchachos dejaran la puerta abierta. Siempre lo hacían, porque la casa es de dos pisos y tiene reja. Dicen que cuando los hijos de la señora salieron para el colegio, el tipo aprovechó y entró”, narró un vecino del sector.

La tragedia

La versión que las autoridades manejan sobre lo ocurrido, basadas en el testimonio que les entregó el hombre que resultó herido, señala que la pareja se encontraba durmiendo, cuando Ángel Humberto irrumpió en la habitación con un revólver en sus manos.

Al verlo, Ludwing reaccionó y empezó a forcejear con el agresor, quien le propinó un tiro en el pie derecho y otro en la pierna, por lo que cayó en el piso. Cuando Ludwing intentó pararse, el sujeto le disparó nuevamente, hiriéndolo en la clavícula. Seguidamente, el agresor apuntó el arma contra Diana Marcela, su expareja, y la asesinó de dos tiros.

Según las autoridades, el sujeto se sentó en la cama, recargó el revólver, hizo una llamada desde su celular y le dijo a la persona que contestó que lo recogiera en La Cumbre. Luego apuntó el arma en el costado derecho de su cabeza y se suicidó.

“Yo estaba preparando el desayuno, cuando escuché los disparos. Primero pensé que se había caído un muro, por el estruendo, pero después la gente empezó a gritar y al momentico llegó la Policía”, contó un vecino.

Cuando la Policía ingresó a la vivienda, halló los cadáveres de Diana Marcela y Ángel Humberto. Junto al hombre había un revólver y debajo de la cama, pidiendo ayuda, estaba Ludwing Triana Barragán, quien fue auxiliado y trasladado en una patrulla al área de urgencias de la Clínica Carlos Ardila Lülle, donde se encuentra estable.

El levantamiento

A las 9:00 de la mañana, al sitio de los hechos llegó la Unidad Móvil del Laboratorio de Criminalística de la Sijín, con el fin de fijar evidencias y realizar la diligencia de levantamiento de los dos cadáveres.

Mientras tanto, la gente del sector se agolpó, lamentando lo ocurrido. “Diana era una mujer muy trabajadora. Amaba a sus dos hijos. Era una vecina cordial y muy amable. Ella estaba viviendo con su esposo y sus hijos”, comentó un vecino.

Diana Marcela Acelas Tarazona tenía un salón de belleza en el primer piso de la casa en la que fue asesinada. Según sus amigos más allegados, hoy debía viajar a México, donde, durante cinco días, adelantaría cursos de actualización en estética y belleza.

Sobre las 11:00 de la mañana, los dos cuerpos sin vida fueron trasladados a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, donde se espera que hoy sean entregados a los familiares. Entre tanto, para mayor claridad, la Policía Judicial hace un análisis de las evidencias encontradas y de las entrevistas recopiladas, con el fin de verificar el testimonio del hombre que resultó herido.

Los dos hijos de la mujer asesinada fueron recogidos del colegio donde estudian por la Policía de Infancia y Adolescencia, para contarles lo ocurrido, con la ayuda de una sicóloga. Los menores quedarán bajo la custodia de su padre, quien al cierre de esta edición era sometido a una intervención quirúrgica, por el disparo que recibió en la clavícula.

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Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL

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