Nicolás Ariza Bravo cada vez que publicaba alguna fotografía en sus redes sociales tapaba su rostro. Se desconocen los motivos.

Publicado por: Redaccción Judicial
Una disputa por asuntos de microtráfico sería el posible móvil del ataque a bala ocurrido el pasado martes en el barrio Alarcón, Bucaramanga, que dejó un muerto y dos heridos.
La víctima fatal, hacia quien iba dirigido este atentado, fue identificada como Nicolás Ariza Bravo, de 24 años de edad.
De acuerdo con el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Mebuc, brigadier general Manuel Vásquez Prada, de este joven se logró establecer que había enfrentado procesos judiciales por el delito de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.
“Preliminarmente podemos inferir que el hecho podría estar relacionado con disputas en temas de narcotráfico, teniendo en cuenta que la víctima había enfrentado procesos investigativos, al igual que sus familiares más cercanos”, detalló el uniformado.
Ariza Bravo fue interceptado por dos sicarios hacia las 6:10 p.m. del pasado martes cuando junto a su compañera sentimental arribó a un local de la calle 22 entre carreras 18 y 19 del barrio antes mencionado, con el fin de recoger una camioneta KIA Sportage, de placas MXP-034, la cual había dejado horas antes en reparación.
Justo cuando se disponía a subirse al vehículo, recibió seis impactos de bala y murió en una ambulancia de camino al Hospital Universitario de Santander, HUS. Los pistoleros se dieron a la fuga en contravía.
Heridos colaterales
Óscar Eduardo Gutiérrez Alfonso, de 32 años, y Kevin Andrés Pérez Pérez, de 20, dueño del establecimiento comercial y su empleado respectivamente, fueron alcanzados por los proyectiles.
Según el comandante de la Mebuc, los lesionados, quienes no tenían nada que ver en este suceso violento, fueron intervenidos quirúrgicamente y ayer permanecían estables.
Es el segundo asesinato
Vanguardia pudo establecer que el 12 de enero del año en curso fue asesinado el padre de Nicolás, José Nicolás Ariza Rodríguez, en el sector de La Loma del barrio Villa Mercedes, en el norte de la capital santandereana.
En aquella oportunidad y de acuerdo con la investigación, la víctima, un hombre que trabajaba como latonero, le hizo un reclamo a dos jóvenes que tenían una serie de problemas con sus hijos.
Enseguida, se generó una discusión que terminó en el homicidio de José Nicolás, quien recibió dos impactos de bala.
En abril pasado, uno de los presuntos responsables de este hecho, identificado como Óscar Andrés Vargas Mosquera, fue capturado y enviado a prisión.
Ahora, tras este nuevo crimen, investigadores de la Sijín de la Mebuc tratan de establecer si hay conexión entre los homicidios de padre e hijo.
Ayer los familiares de Nicolás Ariza se abstuvieron de entregar algún pronunciamiento sobre lo ocurrido a este medio de comunicación.
















