Atlético Bucaramanga, a falta de un partido, cierra el semestre con un pobre rendimiento del 32,2 % tras disputar Liga BetPlay, Copa Sudamericana y Copa BetPlay.

Atlético Bucaramanga está a punto de cerrar uno de los semestres más decepcionantes de los últimos años y la eliminación ante Boca Juniors de Cali en Copa BetPlay terminó siendo el golpe definitivo para un equipo que jamás logró consolidar una idea futbolística ni encontrar estabilidad emocional.
Lo que comenzó con expectativas altas tras el título conseguido tiempo atrás, su participación en Copa Libertadores y Sudamericana terminó convertido en una campaña marcada por la irregularidad, la incertidumbre y una profunda crisis interna que el propio Fabián Sambueza reconoció públicamente.
Las cifras reflejan la dimensión del fracaso. Entre Liga BetPlay, Copa Sudamericana y Copa BetPlay, el conjunto santandereano disputó 23 partidos en este semestre: ganó apenas seis, empató ocho y perdió nueve, para un pobre rendimiento del 32,2 %.
Un balance lejano a las aspiraciones de un club que esperaba competir en el ámbito internacional y mantenerse protagonista en el fútbol colombiano.

Las victorias lejos de la realidad
Las victorias fueron escasas y aisladas. Bucaramanga logró imponerse ante Millonarios, Alianza FC, Medellín, Deportivo Pereira, Boyacá Chicó y Real Santander, pero nunca consiguió sostener una racha positiva que le permitiera consolidar confianza.
Cada triunfo parecía un punto de partida, aunque rápidamente el equipo volvía a caer en errores repetitivos y actuaciones inconsistentes.
Los empates también terminaron siendo un problema silencioso. Igualdades frente a Llaneros, Cúcuta Deportivo, Deportes Tolima, Deportivo Cali, Internacional de Bogotá, Once Caldas y Jaguares reflejaron un equipo incapaz de cerrar partidos o sostener ventajas.
Precisamente ahí apareció uno de los puntos que Sambueza reveló tras la eliminación copera, según el argentino, la seguidilla de empates empezó a generar dudas internas y debilitó emocionalmente al grupo.
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“Los empates nos empezaron a generar una duda interna que al final nos terminó eliminando”, reconoció el volante argentino, quien además asumió responsabilidades directas en la derrota ante Boca Juniors de Cali y admitió que el equipo perdió confianza con el paso de las jornadas.

Pérdidas que terminaron en la eliminación del ‘Leopardo’
Las derrotas terminaron profundizando una crisis de resultados, que al final marcaron el rumbo del equipo. Bucaramanga cayó ante América de Cali en dos ocasiones, además de perder frente a Junior, Santa Fe, Águilas Doradas, Atlético Nacional, Fortaleza, Deportivo Cali y finalmente Boca Juniors de Cali, un equipo de la Segunda División que terminó exponiendo todas las debilidades del cuadro santandereano.

Más allá de los resultados, el semestre dejó al descubierto problemas estructurales. Sambueza habló de incertidumbre, mala comunicación y decisiones dirigenciales que afectaron el ambiente del grupo.
La situación contractual de Leonel Álvarez, las dudas sobre el proyecto deportivo y el cambio de entrenador terminaron generando inestabilidad dentro del camerino.
El futbolista argentino negó cualquier versión sobre un supuesto “cajón” al entrenador y aseguró que el verdadero problema fue la pérdida de confianza colectiva. Según explicó, el plantel comenzó a convivir con la presión, las dudas y el desgaste emocional, factores que terminaron reflejándose directamente en la cancha.

En lo futbolístico, Bucaramanga mostró durante gran parte del semestre un equipo vulnerable defensivamente, sin contundencia en ataque y con enormes dificultades para sostener resultados. Incluso cuando encontraba momentos positivos dentro de los partidos, cualquier error terminaba golpeando anímicamente al grupo.
¿Qué viene ahora? ¿Y cuál será el técnico?
Ahora el club deberá pensar en lo que viene. El cierre de la Copa BetPlay frente a Alianza en Valledupar será apenas un trámite para un equipo eliminado y golpeado, mientras la dirigencia debe trabajar en decisiones fundamentales para el segundo semestre: definir entrenador, reestructurar el plantel (quienes deben irse y quedarse) y recuperar la credibilidad perdida ante la hinchada.
Bucaramanga terminó el semestre eliminado de todas las competencias, con cuestionamientos internos, dudas deportivas y una sensación generalizada de retroceso. Hoy, el panorama no luce sencillo.















