Las emergencias sanitaria y carcelaria han llevado a las autoridades judiciales a conceder la casa por cárcel con mayor frecuencia, lo que ha aumentado los casos de reincidencia delincuencial e incluso los asesinatos de los reclusos que salen con el beneficio.

Publicado por: Jorge Mario Villamizar
Con la emergencia que vive el país por el covid-19, sumado a la crisis carcelaria, los Jueces de Control de Garantías se han visto en la obligación de otorgarles prisión domiciliaria a muchos delincuentes que debían estar en prisión. Reciben el beneficio para descongestionar las cárceles, pero terminan reincidiendo, robando... o muertos.
Y es que la medida no solo les deja abierta la posibilidad de violar la ley -otra vez- también han caído asesinados por ajustes de cuentas.
El último caso ocurrió esta semana en el barrio Girardot donde sicarios mataron a Óscar Iván Campos, de 25 años, quien hacía dos meses había salido de La Modelo con domiciliaria, por el hacinamiento que ha causado aumento en los casos de coronavirus.
Campos, quien era procesado por hurto, conversaba con su novia en la puerta de su vivienda cuando hombres en moto llegaron y le dispararon.
Otro sindicado murió lejos de la casa donde debía permanecer ‘guardado’, el pasado 27 de agosto.
Willian Sánchez Flórez se salió de su casa en Floridablanca y llegó hasta el barrio Ricaurte donde intentó robar a un hombre, pero en el forcejeo se disparó él mismo.
Sánchez, de 31 años, fue capturado 7 veces en 12 años, dos por fuga de presos desde que tenía domiciliaria por hurto en diciembre del 2019.
Este año han ocurrido 6 casos más en el área metropolitana, en que un beneficio se vuelve pena de muerte para los indiciados o condenados.
Domiciliaria en cifras
Estadísticas del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario,Inpec, Regional Oriente, precisan que hay 6104 personas con casa por cárcel; de ellas 5.189 son hombres y 915 mujeres.
Del total, 2772 están en calidad de sindicados, es decir que no han recibido condena, mientras que 3.332 ya lo fueron.
Lo preocupante es que apenas el 7.8% de estas personas que tiene prisión domiciliaria cuenta con mecanismos de vigilancia electrónica: 38 sindicados y 342 condenados.















