La mamá denunció que el niño no quiere volver al colegio por temor de que algo peor le suceda. Esta no es la primera vez que sus compañeros lo molestan.

Publicado por: Redacción Judicial
A la mamá de un niño de 12 años de edad la llamó una maestra del Instituto Comunitario Minca, sede B, para contarle que su hijo se había caído en las escaleras del colegio. “Me dijeron que se había roto la frente y que debía llevarlo a urgencias, por el seguro escolar”, contó a Vanguardia.
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La mujer llegó sobre las 3:30 de la tarde del pasado viernes 11 de abril y encontró a su hijo gravemente herido. Los compañeros le contaron a la mujer que otro estudiante, de la misma clase, le había “metido el pie” cuando estaban en las escaleras. En el colegio le dieron indicaciones de que se lo llevara por su propia cuenta, según su testimonio.
“No llamaron ambulancia. Yo tuve que pedir un carro y llevármelo a urgencias. Antes de irme, me advirtieron que debía decir que el niño se había caído para que lo cubriera el seguro. No podía mencionar que le habían metido el pie”, añadió la madre en su denuncia.
Desde entonces, el niño ha tenido que pasar por una intervención quirúrgica a la altura del ojo y múltiples exámenes para descubrir si la lesión causó más daño a nivel cerebral. “En los papeles que me entregaron en la Clínica Riviera dice que tiene fracturas en la cabeza y en la cara, sin especificar”, anadió.
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A esta madre le preocupan las secuelas que este golpe deje en su niño. Sobre todo, porque el pequeño se ha negado a que lo vean, y también ha dicho, firmemente, que no quiere regresar al colegio por temor a que algo peor le pueda ocurra.
De hecho, la madre denunció que el 30 de enero de este año, días después de que el menor llegara como estudiante nuevo a cuarto de primaria, un grupo de niños lo agredió verbalmente y lo retó a pelear.
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“Mi hijo me contó que le dijeron que no querían jugar más con él, y uno de ellos lo retó a pelear. Él, asustado, le contó a una profesora, que me llamó porque el niño se había quedado sin respiración”, dijo.
Esa fue la primera vez que esta mujer tuvo que llevar a su niño a urgencias por temas de bullying. Al menor lo remitieron a psicología por el ataque de pánico que sufrió.
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Ante esta situación, esta madre denuncia la negligencia de la institución educativa para solucionar a tiempo un problema que escaló al punto de que su hijo está gravemente herido y afectado emocionalmente.
Esta redacción queda atenta a la réplica que el colegio quiera hacer, puesto que no fue posible lograr contacto para conocer su versión.















