Según las autoridades, al menos 15 comerciantes estarían siendo víctimas de extorsiones por parte de esta banda delincuencial.
Publicado por: Redaccción Judicial
De forma repentina, tal como fue su macabra aparición en la zona rural de Piedecuesta, las autoridades le cayeron a la autodenominada banda delincuencial “La Cordillera”, que ha sembrado zozobra en ese municipio del área metropolitana de Bucaramanga. Esta estructura dejó mensajes intimidantes junto a los cadáveres de por lo menos dos personas, acribilladas a tiros en trochas aledañas.
Este martes 8 de julio en la mañana, en el parque La Libertad de Piedecuesta, el alcalde Óscar Javier Santos; el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Henry Yesid Bello; y el gobernador de Santander, brigadier general (r) Juvenal Díaz Mateus, entregaron un parte de tranquilidad frente a los avances en la confrontación contra este grupo criminal, que también ha generado preocupación entre comerciantes afectados por extorsiones.
Esta banda estaría relacionada con el asesinato del reconocido comerciante de bicicletas Emiro Díaz Rincón. Se presume que era blanco de exigencias económicas. Le puede interesar: Bicicletas, cariño, respeto y memoria: el legado de Don Emiro Díaz Rincón

Perfil criminal del supuesto cabecilla de “La Cordillera”, alias “Richard” y el sicario “Oreja”
El operativo, desarrollado por la Policía en coordinación con la Fiscalía y el Ejército, permitió realizar allanamientos en varios sectores. El viernes 4 de julio, las autoridades llegaron hasta una residencia del barrio Los Cisnes, en Piedecuesta, donde capturaron a cinco presuntos delincuentes, entre ellos el supuesto cabecilla de “La Cordillera”, alias “Richard”.
El material encontrado en el lugar los vincula con actividades ilegales, particularmente con el delito de extorsión. Según las autoridades, al menos 15 comerciantes estarían siendo víctimas de estas presiones económicas ejercidas por la banda.
El general Bello precisó que el presunto cabecilla, alias “Richard”, proviene de la Costa Atlántica, tras haber desarrollado actividades similares durante una década en el departamento de Bolívar. Con él habría llegado a Santander uno de sus hombres de confianza, un sicario conocido como “Orejas”, quien, según el oficial, habría sido el autor material del asesinato del comerciante Emiro Díaz.
En ese accionar criminal, alias “Orejas” habría llegado hasta el negocio de Emiro Díaz, a quien asesinó a sangre fría -se presume- por no pagar las extorsiones. Luego del asesinato, los criminales huyeron hasta Girón donde se hospedaron en un hotel.
A su llegada al municipio, iniciaron el reclutamiento de criminales, a quienes les pagaban hasta 800 mil pesos por hacer seguimientos a potenciales víctimas. Luego identificaban a ciudadanos específicos, los grababan mientras los vigilaban y les enviaban los videos como método de intimidación para obligarlos a pagar las extorsiones. Lea aquí: ‘La Cordillera’, el grupo criminal que estaría detrás del asesinato en Piedecuesta
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La organización generaba rentas criminales mensuales cercanas a los 80 millones de pesos, mediante el cobro de “cuotas extorsivas” que oscilaban entre $500.000 mil y $5.000.000. De pesos.
Toda esa trazabilidad fue realizada por los organismos de inteligencia, con la ayuda de imágenes de las cámaras de seguridad y la red se seguridad digital de la ciudad.

















