El motociclista falleció tras chocar contra una volqueta. Vea lo que pasó.

Publicado por: Redacción Judicial
Alexander Ayala Ayala, de 22 años, fue el motociclista que falleció en un trágico accidente de tránsito en la vía hacia la Mesa de Los Santos, Santander, en la tarde de este jueves, 28 de agosto.
El joven conducía una motocicleta Yamaha FZ, de placa ROP-66, por la vereda El Guamito cuando, en hechos que serán materia de investigación, perdió el control de su vehículo y terminó impactando contra una volqueta, de placa XVY-466. Tenga en cuenta: Myriam Barragán, la líder del barrio Mutis que falleció en un accidente en Girón
El choque dejó a la víctima atrapada entre las llantas del vehículo de carga. Aunque testigos intentaron auxiliarlo, nada pudieron hacer por salvarle la vida. Falleció debido a las graves heridas sufridas al quedar aprisionado.

Unidades de Tránsito hicieron presencia en el lugar para adelantar el levantamiento del cuerpo e iniciar la investigación que permita esclarecer lo sucedido. Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en Bucaramanga. Otras noticias: ¿Quién era el hombre asesinado en un taller de motos en Bucaramanga?
Ayala Ayala se ganaba la vida trabajando en construcción. Sus seres queridos lamentaron la inesperada muerte y pidieron que el caso sea esclarecido.
Líder del barrio Mutis murió en accidente en Girón
Este accidente se presentó casi en simultáneo con otro ocurrido en el anillo vial entre Girón y Floridablanca, a la altura de las bodegas de San Jorge, en el que una mujer perdió la vida.
La víctima fue identificada como Myriam Barragán de Galvis, de 67 años, quien viajaba como parrillera en una moto conducida por un mototaxista. El conductor perdió el control y chocó contra una tractomula.
“Se tomó el retorno con exceso de velocidad y, al salir al otro sentido (Girón–Floridablanca), venía una tractomula que no tuvo el espacio suficiente para frenar, y sucedió la colisión”, explicó José Manuel Reinoso, director de Movilidad de Tránsito de Girón a Vanguardia.
La víctima era reconocida en el barrio Mutis, de Bucaramanga, donde residía y ejercía un rol de liderazgo en la Junta de Acción Comunal, JAC.
















