Conozca nuevos detalles del asesinato de un taxista de 60 años en medio de un atraco.

Publicado por: Redacción Judicial
Con el corazón roto y clamando por justicia están los familiares de Gilberto Herreño Moreno, de 60 años, el taxista que fue asesinado por un pasajero durante un atraco en el sector de La Virgen, en el barrio Café Madrid, al norte de Bucaramanga, el pasado fin de semana.
René Donato Herreño reveló a Vanguardia que su hermano vivía feliz en su oficio como conductor del gremio amarillo. Ya llevaba más de seis años recorriendo las calles del área metropolitana. Tenga en cuenta: Motín en la Fundación Hogares Claret de Bucaramanga: menores se subieron a los techos
Justamente eso era lo que estaba haciendo cuando encontró la muerte a las 7:30 p.m. de este sábado 30 de agosto, luego de que un pasajero le hiciera la señal de pare en el sector de La Virgen del barrio Café Madrid, en el norte de la ciudad.
“Primeramente decían que él estaba transportando al pasajero y cuando llegó lo mataron. Ahora dicen que el pasajero le hizo el pare en ese sector para robarlo y ahí se generó el atraco. No se sabe bien cómo fue, el hecho es que fue en un robo”, contó el familiar, quien también es taxista.
Herreño Moreno fue auxiliado por la comunidad y llevado al Hospital Local del Norte, donde, desafortunadamente, minutos después se confirmó su fallecimiento.

“Me llamaron de los taxistas y me dijeron que me fuera para el Hospital del Norte y no espere nada bueno. En el camino iba con la negación de que no, no… y cuando llegué, efectivamente, estaba muerto”, expresó entre lágrimas su hermano.
Le robaron dos celulares y no dejó que le quitaran su dinero
El bandido, además de quitarle la vida, se llevó dos celulares que tenía Gilberto Herreño. El dinero del producido no logró quitárselo y, de hecho, la víctima lo tenía aún en sus manos. Esto lo confirmó tanto la familia como la Policía. Vea además: Asesinaron a un hombre para robarle su motocicleta y un bolso en Bucaramanga
“Lo único que pedimos es que lo capturen pronto. Ya las autoridades saben quién es, dónde vive y lo único que queda es pedir justicia. No es justo que le quiten la vida a una persona que solo estaba trabajando”, concluyó René Donato.
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El taxista era oriundo de Barrancabermeja, Santander, pero se crió en Bucaramanga. Dejó dos hijos, ambos mayores de 30 años, y vivía en el barrio Estoraques.
Su último adiós se realizó este lunes, 1 de septiembre, en el Cementerio Central de la capital santandereana.















