Autoridades indagan si se trató de una muerte accidental o si alguien atentó contra el adolescente. Conozca más.

Publicado por: Redacción Judicial
A toda marcha, en un vehículo particular, llegó sobre el mediodía de este sábado, 1 de noviembre, un adolescente de 17 años al Hospital Local del Norte para recibir atención médica, luego de recibir un impacto de bala en la cabeza.
Aunque los médicos realizaron diversas maniobras para mantenerlo con vida, la gravedad de la herida terminó causando su muerte.
Tras conocerse la situación, la Policía fue alertada y de inmediato los uniformados iniciaron las indagaciones para establecer dónde habían ocurrido los hechos violentos.

Las labores los condujeron hasta una vivienda de color amarillo, ubicada en la peatonal 4 del sector D, en la Etapa 9 del barrio Betania, en el norte de la ciudad.
Allí, entre los comentarios de los vecinos, aseguraron haber escuchado un disparo. Dentro del inmueble, que parecía abandonado salvo por un par de enseres, al parecer se reunía un grupo de jóvenes.
“Unos dicen que alguien entró y mató al muchacho, mientras que otros aseguran que estaban jugando con un arma y se les escapó un tiro. La Policía debe esclarecer qué fue lo que realmente ocurrió”, comentó un residente del sector.

Lo cierto es que, tras resultar el menor herido, todos los que se encontraban en el lugar huyeron, mientras que la víctima fue auxiliada por la comunidad.
La Sijin de la Policía Metropolitana de Bucaramanga hizo presencia en el sitio para identificar al propietario del inmueble y contactar a los familiares del adolescente.
En la zona se recopilaron diversas evidencias que servirán en el proceso investigativo para esclarecer lo sucedido.















