Un ataque a bala interrumpió un partido de fútbol y dejó a un joven de 21 años gravemente herido.

Publicado por: Redacción Judicial
Todos los lunes en la noche, como es costumbre, un grupo de vecinos se reúne para jugar fútbol en la cancha El Arroyito del barrio Santa Cruz, en Girón. Otros, desde la gradería, observan el cotejo.
Eran cerca de las 10:00 de la noche de este 1 de diciembre cuando, según relataron los testigos, un hombre salió de la zona boscosa que bordea la cancha y comenzó a disparar sin decir una sola palabra.
“Nosotros estábamos jugando. Pensamos que el primer disparo era pólvora, pero cuando volteamos, no… era que el delincuente estaba disparando. Todos salimos corriendo para todos lados. La gente de las comidas rápidas también corrió”, relató un testigo de los hechos.
El residente narró que, mientras escapaban, los tiros seguían sonando.
“Más o menos recuerdo seis, siete tiros. Incluso escuché uno que pegó en una de las varillas de la cancha. Me tiré al suelo detrás de la gradería y seguí corriendo”, añadió.
Cuando las balas dejaron de sonar, la comunidad vio a José Manuel Casanova Bueno, de 21 años, herido tras ser alcanzado por los disparos. Presentó tres heridas por arma de fuego: una en el pómulo derecho, otra en el cuello y una más en la región axilar.
Con el daño hecho, el pistolero se dio a la fuga, mientras que los vecinos montaron a la víctima en una moto para auxiliarlo y lo llevaron al Hospital de Girón. Desde allí fue remitido a la Clínica Fosunab por la gravedad de las lesiones. Su estado de salud es reservado.
La Sijin adelanta la investigación para establecer qué móviles hay detrás del ataque. Lo que sí revelaron las autoridades es que José Manuel registra anotaciones judiciales por hurto calificado, porte de estupefacientes, lesiones personales, acto sexual violento y porte ilegal de armas de fuego.
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Este joven reside en el barrio Gallineral y se dedica a distintos oficios.
Alarma en el barrio Santa Cruz, en Girón
La comunidad se mostró alarmada por este grave hecho de inseguridad en un escenario deportivo donde convergen niños.
“Uno viene a hacer deporte y pasan estas cosas. Da mucho temor. Este barrio tiene muchas entradas y la Policía solo llega después. Para qué vienen a mirar dónde quedó la sangre, tienen que venir antes. Ya saben que hace meses pasó algo parecido y nada que hacen presencia”, concluyó el residente.













