El devastador terremoto de 8,9 grados en Japón, el más fuerte que ha golpeado a ese país en su historia y que desencadenó un tsunami a lo largo del océano Pacífico, vuelve a poner de relieve si Bucaramanga y sus habitantes están preparados para enfrentar un sismo de gran magnitud.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
Fredy Édgar Raguá Casas, coordinador de Grupo de Atención y Prevención de Desastres de Bucaramanga, asegura que nunca se está 100% preparado para un terremoto, pero señala que sí es posible hacer todo el esfuerzo para mitigar el impacto en caso de que ocurra. La clave en estos casos, anota, es el conocimiento y la cultura preventiva.
Según el funcionario, el tema sísmico en la capital santandereana es de recurrente preocupación por tratarse de una amenaza constante, debido a que la atraviesan tres fallas sísmicas originadas en las placas tectónicas Nazca, Caribe y Continental y su cercanía al segundo 'nudo' o 'enjambre' sísmico de mayor actividad en el mundo.
A raíz de que convivimos con esta amenaza sísmica, Raguá Casas explica que hay que aprender a lidiar con ésta, razón por la cual las autoridades municipales han puesto especial énfasis en la parte educativa y de capacitación a todo nivel en colegios, empresas, líderes comunales y comunidad en general.
Se trabaja en educar a las comunidades en el tema de alertas tempranas, evacuaciones, punto de encuentro, capacidad de respuesta y
reacción en el antes, durante y después del evento.
Toda esta labor es coordinada por el Comité Local de Prevención y Atención de Desastres, Coplad, donde convergen muchas instituciones que se reúnen todos los miércoles para abordar determinado tema, señala Raguá Casas.
En cuanto a construcciones antisísmicas, reconoce que la ciudad está rezagada en la Ley 400 de 1997 relacionada con Normas de Diseño y Construcción Sismo Resistente.
"El problema es que edificaciones antiguas como las sedes de la Policía y la Gobernación de Santander hay que reconstruirlas prácticamente para que se ajusten a la normatividad", subraya el coordinador del Grupo de Atención y Prevención de Desastres de Bucaramanga.
En su opinión, el mayor obstáculo al que se enfrentan los organismos locales de prevención de desastres es el desinterés por parte de la comunidad de propender por una cultura de la prevención, y asegura que la pasada ola invernal dejó una amarga lección en ese sentido.
Alerta de Tsunami en América
Según informaciones de las autoridades en Estados Unidos, al cierre de esta edición, el tsunami originado en Japón deja hasta el momento cuatro heridos y un desaparecido en la costa oeste norteamericana, en el incidente más grave ocurrido en el continente.
El oleaje generado por el maremoto se llevó por delante a los cinco curiosos que se acercaron a ver de primera mano la anunciada llegada del tsunami.
Las cuatro personas fueron rescatadas por los equipos de salvamento en Oregón, pero una continúa desaparecida en el norte de California.
Por otra parte, el tsunami llegó a las Islas Galápagos, a unos 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana, hacia las 6:00 p.m. hora local, donde el mar se retiró 30 metros y posteriormente inundó zonas urbanas en la localidad de San Cristóbal.
En el resto del continente americano, desde México hasta Chile se lanzaron alertas en las costas y ordenaron el desalojo preventivo de las poblaciones cercanas a las playas, sin embargo, no se reportan daños materiales ni pérdidas humanas que lamentar.















