Aunque apenas lleva seis meses al frente de la Embajada de Francia en Colombia, Pierre-Jean Vandoorne es un conocedor de la realidad de Colombia, país con el cual asegura el gobierno de Nicolás Sarkozy tiene interés en profundizar las relaciones bilaterales en todos los campos.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
Esta semana, a su paso por Bucaramanga para asistir a un coloquio internacional sobre medio ambiente dirigido a instituciones de educación superior del Departamento, el diplomático habló con Vanguardia Liberal sobre el papel de su país en el tema de los secuestrados, negando que su gobierno haya perdido interés tras la liberación de Íngrid Betancourt.
Igualmente resaltó la presencia de Colombia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos, que dijo, llevará a trabajar aún más estrechamente y fortalecer el diálogo político con su país.
A propósito de las revueltas en el mundo árabe, el Embajador francés se refirió a la ola de inmigrantes norafricanos que han desbordado las costas italianas en su camino hacia Francia, lo cual señaló, se ha convertido en una situación de emergencia y de allí la necesidad de reformar el Tratado Schengen, referente a la libre circulación por países del bloque europeo.
Dato: Francia es el primer empleador extranjero en Colombia, gracias a las grandes empresas que crean empleos directos e indirectos como Carrefour, Exito a través de Casino y Renault, entre otros.
Preguntas y respuestas
Prima el diálogo político
VANGUARDIA LIBERAL: A raíz de la liberación de Íngrid Betancourt, se ha dicho que Francia perdió protagonismo en el proceso de li-beración de secuestrados. ¿Qué opina al respecto?
PIERRE-JEAN VANDOORNE: No, tengo la impresión de que no se ha perdido protagonismo, más bien hemos recobrado protagonismo y hoy en día nuestra relación es excelente, prima el diálogo político, además el hecho de que Colombia está en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fortalece ese diálogo.
Hemos participado en iniciativas organizadas por el vicepresidente Angelino Garzón y apoyamos el tema de protección a sindicalistas y de desapariciones forzadas. Si mañana nos preguntan que si estamos dispuestos a participar para entablar un diálogo de paz, no tengo duda alguna que la respuesta sería afirmativa.
V.L.: ¿Cómo avanza el tema de la cooperación y el intercambio entre Francia y Santander?
P-J.V.: Mantenemos la cooperación internacional con la Alianza Francesa en Santander, además de proyectos de ampliación de la refinería en Barrancabermeja.... nos interesa la cooperación en todos los campos. En el aspecto educativo tenemos cuatro convenios de doble titulación entre universidades de Santander y de Francia. Un estudiante puede hacer un doctorado, cuando termina su tesis es doctor de una universidad santandereana y también en una francesa.
V.L.: Hay un tema que concentra la atención mundial y es la ola de inmigrantes norafricanos que han llegado a Europa ¿Qué pasa con el debate que se ha generado entre Francia e Italia para frenar esta situación?
P-J.V.: A raíz de los acontecimientos en el mundo árabe, se desató una ola de migración de africanos que llegaron a Italia, la puerta de entrada a Europa, pasando por la isla de Lampedusa, para entrar luego a Francia. El Gobierno francés no lo puede aceptar, entonces hay determinados casos para adoptar unas reglas específicas sin alentar el curso del mismo sistema Schengen.
Sarkozy y Berlusconi se reunieron y discutieron el asunto, pero aún no tenemos esas medidas, que deben adoptarse mediante un consenso de los estados miembros del Tratado Schengen (espacio de libre circulación por la Unión Europea). Tenemos que responder a una situación de emergencia como esta.
Libia y Bin Laden
V.L.: ¿Cómo observa la crisis en Libia y cree que el conflicto se ha estancado?
P-J.V.: El problema es que es difícil llegar a una guerra sin tocar el suelo, por más precisos que sean los bombardeos sobre objetivos militares o sobre intereses cercanos a la familia de (Muamar el) Gadafi, hay que considerar que el ejército rebelde es muy desorganizado, sin jefes militares y que todavía hay partidarios de Gadafi.
Mientras Gadafi no opte por el exilio o no lo derroquen, el conflicto todavía puede durar mucho tiempo y la comunidad internacional no le interesa enviar tropas terrestres porque no tenemos el marco legal.
V.L.: A raíz de la muerte de Osama bin Laden, el Gobierno francés expresó sus temores de un atentado terrorista como represalia...
P-J.V.: Todos los países occidentes, en particular los que participan en la guerra de Afganistán, tienen sus temores. En Francia hay células durmientes terroristas que pueden pasar al acto. Además, tenemos una gran comunidad musulmana y en el pasado hemos tenido atentados, en el metro en particular, por lo que hay que ser muy cautos. No hay que exagerar el peligro ni subestimarlo, pero hay que considerar que Al Qaeda está perdiendo terreno desde hace tiempo según los expertos.















