Cuatro días después del sismo que dejó nueve muertos y 300 heridos en la ciudad española de Lorca, en Murcia, muchas personas permanecen en los campamentos para los damnificados y otras volvían a sus viviendas, aunque con miedo a las réplicas y al derrumbe de las construcciones afectadas.

Publicado por: EFE
Entre la población extranjera, unos 2.000 ecuatorianos y otros 500 bolivianos permanecen en los campamentos acondicionados para acoger a las personas que han quedado sin techo, informaron fuentes oficiales de los dos países.
El presidente del Gobierno regional murciano, Ramón Luis Valcárcel, pidió a los lorquinos cuyas viviendas fueron declaradas habitables que las ocupen rápidamente para evitar el riesgo de colapsar los tres campamentos de damnificados.
Muchos vecinos de la ciudad intentaban regresar a sus casas después de recibir el visto bueno de las autoridades, aunque otros prefieren no hacerlo ante la presencia de grietas en las construcciones.
"Hay mucho por hacer"
La ministra española de Defensa, Carme Chacón, se entrevistó en Madrid con el jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), José Emilio Roldán, y estableció comunicación con varios miembros del dispositivo de esta unidad enviada a Lorca.
Según la ministra, "hay mucho por hacer" en Lorca, la tarea primordial es restablecer cuanto antes la normalidad, y la atención se centra en dar cobijo, alojamiento y alimentación a la población.
Anunció que entró en vigor un decreto aprobado por el Gobierno con medidas urgentes para reparar los daños causados por el terremoto.














