El Gobierno ruso convocó al embajador de Colombia en ese país para responderle las críticas tras el ataque que dejó 12 muertos y 60 heridos, entre ellos tres colombianos. Siguen las tensiones.

Publicado por: El Colombiano
El Gobierno de Rusia convocó al embajador de Colombia en Moscú, Carlos Eduardo Medina, para reprocharle las críticas del presidente Gustavo Petro tras el ataque con un misil ruso a una pizzería en la ciudad ucraniana de Kramatorsk, que dejó 12 muertos y más de 60 heridos, entre ellos tres colombianos.
El Ministerio de Exteriores ruso pidió explicaciones al diplomático colombiano luego de que Petro ordenara enviar una nota de protesta a Moscú y señalara que Rusia había violado los protocolos de guerra al atacar un objetivo civil sin previo aviso.
“Consideramos inaceptable e infundada la reacción del Gobierno colombiano, que se basa en informaciones falsas y tendenciosas sobre lo ocurrido en Kramatorsk”, dijo el portavoz del Ministerio ruso, Alexander Lukashevich.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro ha sido criticado por su postura ambigua frente a Rusia, que es uno de los principales socios comerciales y aliados políticos de Colombia. Petro ha defendido el derecho de Rusia a proteger sus intereses en la región y ha cuestionado el papel de la OTAN y Estados Unidos en el conflicto. Sin embargo, también ha expresado su solidaridad con el pueblo ucraniano y ha condenado los ataques rusos que causan víctimas civiles.

Señalamientos de lado y lado
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, acusó a Ucrania de “utilizar lugares civiles” para mantener reuniones con “mercenarios” y asesores militares, tras el ataque.
Según Lavrov, los ucranianos están violando el Derecho Humanitario y cometiendo un crimen de guerra al usar lugares como la pizzería para coordinar sus acciones militares. “El hecho de que los ucranianos, violando el Derecho Humanitario y cometiendo un crimen de guerra, usen lugares civiles de todo tipo para reunirse con mercenarios, generales occidentales e instructores militares, es culpa de Ucrania”, dijo.
El ministro ruso afirmó que el ataque fue una respuesta a las provocaciones de las fuerzas ucranianas, que según él, han intensificado sus operaciones en la zona del conflicto. Aseguró que había matado a cerca de 50 “oficiales de las Fuerzas Armadas de Ucrania” y 20 “mercenarios y asesores militares extranjeros” en el ataque.
Sin embargo, las autoridades ucranianas denunciaron que el ataque fue un acto de terrorismo que causó la muerte de doce civiles y más de 60 heridos, entre ellos varios niños. El presidente, Volodimir Zelenski, condenó el ataque y pidió llevar ante un tribunal a los “asesinos y terroristas rusos”.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, negó las acusaciones y afirmó que el Ejército ruso “no ataca infraestructura civil”. También dijo que Rusia recomienda a los colombianos abstenerse de visitar territorios en la zona de guerra.














