Luego de la formación de un consejo presidencial de transición y la constante presión social, Ariel Henry renunció a su cargo.

Publicado por: K.G.
Respetado en su papel como médico, pero fuertemente criticado por su gestión política, el primer ministro haitiano Ariel Henry buscó prolongar su mandato más allá de lo establecido, hasta que la insurrección de los grupos armados que dominan gran parte de Puerto Príncipe lo forzó a dimitir.
Ariel Henry asumió el liderazgo en Haití tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, y se suponía que debía abandonar el cargo a principios de febrero. Su dimisión fue incluso una demanda explícita de las poderosas bandas criminales que mantienen en jaque a la población y controlan vastas áreas del país.
La decisión se tomó tras una reunión de líderes regionales en Jamaica este lunes, para discutir una transición política en Haití. Finalmente en la noche de este lunes, através de un video difundido en las diferentes redes sociales, Henry anunció su dimisión, exhortando a los haitianos a mantener la calma.
“El gobierno que lidero renunciará inmediatamente después de las instalación de un consejo ”, declaró Henry.
“Quiero agradecerle al pueblo de Haití por la oportunidad que me ha dado. Le pido a todos los haitianos mantener la calma y hacer todo lo que puedan para que la paz y la estabilidad retornen lo antes posible”.
Numerosos haitianos expresaron su preocupación por el hecho de que hubiera liderado el país durante un período tan prolongado sin haber sido elegido como presidente.
Desde hace varios días, pandillas altamente armadas han tomado el control de las calles de la capital, Puerto Príncipe, exigiendo la dimisión del primer ministro designado.
Durante un mes, Puerto Príncipe y sus alrededores han estado bajo estado de emergencia, con un toque de queda que se ha prolongado.
Matthias Pierre, exministro de elecciones en Haití, reveló la noticia de la renuncia de Henry al programa News Day de la BBC antes de que se confirmara públicamente.
Una situaión "muy precaria"
“La policía es débil y más de 40 estaciones de policía están destruidas. El ejército está muy limitado y mal equipado; los miembros de las pandillas ocupan la mayoría del centro de Puerto Príncipe y algunas de las sedes gubernamentales”.
“Muy pronto la gente se quedará sin comida, medicina y... apoyo médico”.
Pierre mencionó que actualmente las pandillas están presionando para ser incluidas en cualquier acuerdo político que se alcance, destacando que tal negociación sería inviable sin el respaldo de una fuerza armada internacional.
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Ariel Henry había viajado a Kenia con el propósito de firmar un acuerdo para desplegar una fuerza internacional de seguridad que ayudara a contener la violencia, cuando una coalición de pandillas asaltó las estaciones de policía y dos de las principales prisiones de Haití.
El avión en el que viajaba Henry no pudo aterrizar debido a los ataques sostenidos contra el aeropuerto internacional de Haití.
La anticipada dimisión de Henry había sido esperada durante varios días. El grupo de naciones caribeñas CARICOM había dejado en claro que su permanencia era vista como un obstáculo para la estabilidad de Haití, y que tendría que apartarse para permitir que el consejo de transición iniciara su labor.
Inicialmente, la Casa Blanca en Estados Unidos deseaba que Henry regresara a Haití para supervisar el proceso de transición, pero la intensidad de los enfrentamientos en el país llevó a un cambio de opinión en Washington en días recientes.
Sin el respaldo del Departamento de Estado de EE.UU. ni de ninguno de los países vecinos, quedó patente que Henry no tenía otra opción más que dimitir.
Henry ha manifestado su deseo de regresar a Haití, pero según Estados Unidos, que participó en las conversaciones del lunes en Kingston, la situación de seguridad debe mejorar antes de que pueda hacerlo.
Un alto funcionario estadounidense reveló que Henry había tomado la decisión de renunciar el viernes anterior, pero optó por retrasar el anuncio oficial para permitir que las conversaciones avanzaran.
El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, se comprometió a proporcionar otros US$100 millones para financiar una fuerza de seguridad esperada, compuesta por 1.000 soldados de Kenia, respaldada por la ONU.
Con el anuncio de Blinken, la contribución propuesta por Estados Unidos para la fuerza de seguridad se eleva ahora a US$300 millones, además de otros US$33 millones destinados a asistencia humanitaria.
Hablando después de la reunión, el presidente del grupo CARICOM y presidente de Guyana, Irfaan Ali, dijo: “Aceptamos su renuncia luego del establecimiento de un consejo presidencial de transición y el nombramiento de un primer ministro interino”.
El presidente Ali explicó que el consejo presidencial de transición contará con dos observadores y siete miembros con derecho a voto, los cuales incluirán representantes de diversas coaliciones, el sector privado, la sociedad civil y un líder religioso.
Se establece que el consejo tiene la tarea de designar de manera "rápida" a un primer ministro interino, y se enfatizó que aquellos que aspiren a candidaturas en las próximas elecciones de Haití no podrán participar en dicha selección.
Se anticipa que este consejo allanará el camino para las primeras elecciones en Haití desde 2016.















