Luego de 60 años, el “hombre del brazo de oro” entró al Libro Guinness de los récords como el mayor donante de sangre de la historia.

Publicado por: Redacción Mundo
Conocido como el “hombre con el brazo de oro”, el australiano James Harrison salvó a más de 2 millones de bebés durante sus casi nueve décadas de vida gracias a la donación continua de su sangre, que contenía un preciado anticuerpo para combatir una rara enfermedad.
El australiano, quien entre la mayoría de edad y hasta los 81 años acudió más de 1.170 veces a donar su plasma, falleció a los 88 años a mediados de febrero, comunicó el sábado Cruz Roja Australia.
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La determinación de Harrison por compartir su preciada sangre surgió a los 14 años, cuando al ser sometido a una cirugía de pulmón recibió numerosas transfusiones de plasma.
La sangre de Harrison, quien nunca falló a una cita para donar, contenía anti-D, un anticuerpo que protege a los fetos de un trastorno sanguíneo mortal llamado enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN).
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El plasma donado por Harrison servía para crear vacunas contra la EHRN, un trastorno sanguíneo por el que una madre embarazada produce anticuerpos que pasan desde la placenta y llegan a los glóbulos rojos del feto, causando, en ocasiones, su muerte.
“Estaba muy orgulloso de haber salvado tantas vidas, sin ningún coste ni dolor (...) Él siempre decía que no duele y que la vida que salves podría ser la tuya”, apuntó su hija Trecey Mellowhip en el comunicado del fallecimiento, publicado el sábado.
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La propia Trecey y dos bisnietos de Harrison se encuentran entre los más de 2 millones de bebés que recibieron la vacuna anti-D.
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“Como beneficiaria de anti-D, él ha dejado atrás una familia que tal vez no hubiera existido sin sus valiosas donaciones (...) Le hacía feliz saber que había muchas familias como la nuestra que habían sobrevivido gracias a su generosidad”, apuntó la hija.
Por su parte, Stephen Cornelissen, director del departamento de recolección de sangre de Cruz Roja Australia, describió a Harrison como un hombre “generoso, que se comprometió a dedicar toda su vida a la donación”.
Harrison falleció de manera natural el pasado 17 de febrero mientras se encontraba en un centro de ancianos al norte de Sídney.
















